Población huye por avance de separatistas en Ucrania

A medida que se intensifican los combates alrededor del poblado de Debaltseve en el este de Ucrania, una ola creciente de civiles está huyendo de sus casas, arriesgándose a ser alcanzados por misiles desviados y, en ocasiones, dejando atrás a familiares.

El primer ministro Arseni Yatsenyuk indicó que aproximadamente 1.000 residentes de Debaltseve han sido evacuados en los últimos días. Muchos terminaron en un campamento vacacional del gobierno en Svyatohirsk, donde el sonido de disparos de artillería es reemplazado por un silencio intranquilo.

"Con cada cerrón de la puerta o silbido nos llega el recuerdo de las explosiones y todo lo que ocurrió. Pero nos estamos acostumbrando al silencio, que es un sentimiento inusual", dijo Ira Ajmutova, de 15 años, quien salió de Debaltseve con su madre y las pocas cosas que pudieron cargar.

"Mi papá y mi abuela aún están en Debaltseve. Las conexiones telefónicas son muy malas y estoy muy preocupada por ellos", agregó Ajmutova.

Los combates han sido más intensos en la última semana alrededor del poblado controlado por el gobierno, una terminal ferroviaria crucial que ha sido casi rodeada por completo por fuerzas rebeldes. Sólo permanece abierto un camino para escapar, y éste ha sido blanco de disparos de artillería.

El gobierno ucraniano indicó el domingo que 13 de sus soldados murieron y 20 sufrieron heridas en un día de enfrentamientos en el este del país.

Entre quienes abandonaron su casa para ir al centro vacacional de Svyatohirsk está Galina Maksimenko, de 63 años, y una de sus nietas.

Ella recuerda que, después de un episodio de fuerte bombardeo, suplicó a la esposa de su hijo fallecido que se llevara a sus dos hijas lejos de Debaltseve en un autobús gubernamental para evacuados. La nuera se negó, diciendo que quería quedarse cerca de la tumba de su esposo.

"Le rogué, le dije: 'tienes que salvar a los vivos. No puedes revivir a Andrei. Escapa con tus hijas''', afirmó Maksimenko.

Y aun así, la nuera no cambió de opinión.

"Entonces mi esposo tomó mi abrigo y el de una de mis nietas y nos dejó afuera en la calle, sin posibilidad de entrar. Y luego gritó: 'Salva a ésta. Si ellas se niegan a ser salvadas, al menos trata de salvar a una de ellas''', narró Maksimenko.

Las autoridades ucranianas envían todos los días autobuses a Debaltseve para sacar a tantos civiles como sea posible.

Vasily Stayetsky, vicepresidente del servicio estatal ucraniano de atención de emergencias, dijo a The Associated Press que un proyectil cayó el domingo en el edificio del ayuntamiento, el cual funciona ahora como punto de reunión para quienes quieren dejar la ciudad.

"Seis personas resultaron heridas: tres eran civiles, otra era un soldado y otras dos eran representantes de los servicios de emergencia", dijo Stayetsky.

Debaltseve ha estado sin suministro de electricidad, agua, gas doméstico y calefacción durante más de 10 días. Sólo el clima relativamente moderado ha aliviado la incomodidad extrema. La señal de telefonía móvil fluctúa entre esporádica e inexistente.

En un salón de juegos del campamento en Svyatohirsk, un niño de seis años, Sergei, coloreaba un libro y comentó casualmente que un cohete cayó cerca de una tienda en Debaltseve. Dijo que no sabía si se trató de un misil Grad o un Uragan.

___

Yuras Karmanau contribuyó con este despacho desde Kiev.