Brasileños rinden honor a diosa de los mares

Vestidos de blanco y con ramilletes de lilas en las manos, miles de practicantes de la fe candomblé afrobrasileña rindieron honor el lunes a la diosa de los mares Yemanyá en un tradicional tributo de Año Nuevo en la playa Copacabana, de Río de Janeiro.

Una enorme estatua de la diosa con sus ropas vaporosas fue llevada en camión a la playa. Los fieles arrojaron en aguas del Atlántico sus ofrendas: botes pequeños cargados con flores y vasijas de barro con velas y frutas.

Creyentes como Sonia Santos, de 67 años, piden bendiciones a la diosa para el año siguiente. "Yemanyá es nuestra madre y nunca nos falla", dijo Santos, quien pidió "valor y paz para mí y mi familia".

Tales ofrendas anuales han ayudado al candomblé y a la umbanda, otra religión enraizada en tradiciones africanas, a ganar aceptación en Brasil después de haber sido despreciadas por considerarlas un tipo de brujería, dijo Ivo de Carvalho, un líder comunitario de 79 años de edad que vestía un turbante blanco.

"Ver a esta gran multitud aquí, vestida de blanco, orando pacíficamente, ayuda a la gente a entender lo pacíficas que son en realidad nuestras religiones", agregó.