Liberan a alcalde de Cocula por falta de pruebas

César Peñaloza, alcalde de Cocula, la localidad del estado sureño de Guerrero donde supuestamente fueron calcinados 43 estudiantes en septiembre, quedó este sábado en libertad por falta de pruebas en su contra después de llevar más de una semana declarando por dos causas distintas, informaron autoridades.

Un funcionario de la fiscalía mexicana que pidió el anonimato por no estar autorizado a hablar con la prensa, explicó a The Associated Press que la Procuraduría General de la República había consignado a Peñaloza por delincuencia organizada, pero que el magistrado de turno, el juez primero de procesos penales de Tamaulipas, consideró que "no había elementos suficientes para emitir un auto de formal prisión"; es decir, para iniciar un proceso penal en su contra.

Peñaloza llegó el viernes 19 de diciembre a las instalaciones de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada y había estado declarando desde entonces por dos causas distintas.

Según el funcionario, una de ellas era una ampliación de la declaración que ofreció el alcalde la primera quincena de octubre y la otra era por los cargos de delincuencia organizada de los que le acusaba la PGR.

El funcionario no aclaró si la PGR piensa recurrir el auto del juez.

Según la versión oficial, policías locales de Cocula y de la vecina ciudad de Iguala, ambas en el estado de Guerrero, fueron los que atacaron al grupo de alumnos de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa el 26 de septiembre.

Seis personas murieron en los ataques y 43 estudiantes se reportaron como desaparecidos. Solo los restos de uno de estos últimos han sido identificados.

De acuerdo con la fiscalía mexicana, policías de ambos municipios detuvieron a los jóvenes y los entregaron a miembros del cártel narcotraficante local, Guerreros Unidos, que los quemó en una gran hoguera en el basurero de Cocula para después echar sus restos en bolsas de basura y arrojarlos a un río cercano.

El alcalde de Iguala, José Luis Abarca, es considerado por las autoridades como el autor intelectual de la masacre y se encuentra preso desde el 4 de noviembre, pero el de Cocula permanece en el cargo.