Del Mundial a Olimpiadas, Brasil no tiene tregua

La historia puede sonar algo trillada. Brasil se maquilla para albergar un evento deportivo internacional, los preparativos marchan con retrasos, los costos exceden los cálculos iniciales y los observadores internacionales se escandalizan.

No hablamos sobre la Copa del Mundo de fútbol que se realizó este año en ese país. Se trata de los Juegos Olímpicos que organizará Río de Janeiro en 2016, los primeros en la historia en Sudamérica.

Si bien sufrió en la cancha, Brasil pasó con buenas calificaciones la prueba del Mundial, el primero en este país desde 1950. Fueron años de planificación, miles de millones de dólares invertidos en infraestructura y estadios, e incontables dolores de cabeza para la FIFA y los organizadores locales, desde las protestas que amenazaron con descarrilar el torneo y que finalmente no se materializaron como se temía, hasta los accidentes y retrasos en las obras.

"¿Dónde están las protestas?", preguntó con ironía el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, unos días antes de la final del Mundial que Alemania ganó 1-0 a Argentina. "Tengo que felicitar a los brasileños. Acogieron este Mundial, y era necesario que fuese un éxito en este país, donde el fútbol es más que una religión".

Ni siquiera el estrepitoso fracaso en las semifinales, en las que la selección anfitriona sufrió un humillante revés 7-1 ante Alemania, fue suficiente para empañar una fiesta de fútbol alegre, con muchos goles, golazos y gratas sorpresas como Costa Rica, que superó un grupo con Italia, Uruguay e Inglaterra para llegar hasta los cuartos de final.

Pero el balón ya dejó de rodar para Brasil, y ahora le espera otra tarea titánica. Se trata de unos Juegos Olímpicos que llegan por primera vez a Sudamérica, y que costarán unos 14.200 millones de dólares.

Al igual que sucedió en los años y meses que antecedieron al Mundial, la organización de la olimpiada ha tenido su buena cuota de críticas y escepticismo, con retrasos en las construcciones, una demanda que amenaza la sede del campo de golf, y preocupación por los altísimos niveles de contaminación en la bahía donde se realizarán varias de las pruebas de mar abierto.

La situación era tan preocupante que a principios de año un funcionario del COI llegó a calificar los preparativos como los "peores" en la historia reciente, y varias federaciones pidieron contemplar la posibilidad de cambiar la sede. Sin embargo, los organizadores locales pusieron la casa en orden, el COI envió un supervisor para las obras, y a fin de año todo parecía bien encaminado.

Brasil tendrá que completar la mayoría de las instalaciones e infraestructura en 2015 para que haya tiempo para que se realicen eventos de prueba a principios de 2016.

"Faltan menos de dos años, y hay una gran cantidad de obras que tienen que ser entregadas a diario", comentó en octubre Christopher Dubi, el nuevo director ejecutivo del COI a cargo de los Juegos. "No hay una preocupación puntual que nos quite el sueño. Sin embargo, estamos en una etapa crítica y falta mucho por hacer".

El próximo año también se disputarán los dos eventos deportivos más importantes de la región de las Américas. Entre junio y julio se jugará en Chile la Copa América, y poco después Toronto será la sede de los Juegos Panamericanos.

La selección de Chile, que alcanzó los octavos de final del Mundial, buscará aprovechar el excelente momento de sus figuras Alexis Sánchez y Arturo Vidal para conquistar el torneo por primera vez.

"Para nosotros que somos los locales, esperamos recibir el entusiasmo de la gente que nos juega a favor, como fue para Brasil en el Mundial", señaló el técnico de la Roja, Jorge Sampaoli, poco después del sorteo.

Colombia, con un James Rodríguez encaramado en lo más alto del fútbol, debe llegar entre los candidatos al título, además de la Argentina de Lionel Messi y el Brasil de Neymar. El campeón Uruguay verá mermadas sus posibilidades al no contar con su artillero Luis Suárez, quien todavía cumplirá con su castigo internacional por morder a un jugador durante el Mundial de Brasil.

Otros eventos importantes en el mundo deportivo en 2015:

--Serie del Caribe. Los campeones de las ligas de béisbol de Puerto Rico, República Dominicana, Venezuela, México y, de nuevo, Cuba, se enfrentarán a principios de febrero en su cita anual, esta vez en San Juan. Será el primer torneo para el equipo cubano desde el anuncio de los gobiernos de Estados Unidos y Cuba de que reanudarán relaciones diplomáticas.

--El próximo Lionel Messi o Neymar podría estar en vitrina en el Mundial Sub20, que se disputará entre el 30 de mayo y el 20 de junio en Nueva Zelanda.

--Copa de Oro de la CONCACAF, entre el 7 y 26 de julio. ¿Enviará México sus mejores jugadores al campeonato de la región de Norte, Centroamérica y el Caribe, o los guardará para la Copa América, de la que participa como invitado? Por ahora, el técnico Miguel Herrera se limitó a decir que el "Tri" será competitivo en ambos torneos.

--Mundial de natación en Kazán, Rusia, del 24 de julio al 9 de agosto.

--¿Podrá Usain Bolt mantener su hegemonía sobre las pruebas de velocidad? Se sabrá a fines de agosto en el Mundial de Atletismo en Beijing, China, en el mismo escenario donde el jamaiquino maravilló al planeta con las medallas de oro y los récords mundiales de los 100 y 200 metros en los Juegos Olímpicos de 2008.