EEUU: Biografía destaca papel de activista latino

George I. Sánchez no sale en los libros sobre la historia del movimiento por los derechos civiles. Pocas veces se menciona el papel que desempeñó en la desegregación. E incluso en su propio estado natal, la gente no sabe quién era, a pesar de que marcó huella en el sistema educativo de Nuevo México.

Una nueva biografía sobre él busca cambiar todo eso.

"George I. Sánchez: The Long Fight for Mexican American Integration" ("George I. Sánchez: La larga lucha por la integración de los mexicano-estadounidenses") fue publicada este mes. Su autor, Carlos Blanton, espera que la obra finalmente coloque al activista latino en el pedestal que merece entre los gigantes del movimiento por los derechos civiles.

Blanton realizó el proyecto, que le tomó más de una década, tras revisar cartas, notas y otros materiales escritos sobre el hombre que estuvo en el centro de algunas de las luchas más importantes por la igualdad de derechos en Estados Unidos.

"Cuando empecé el libro, pensaba que Sánchez era solamente un académico", dijo Blanton, profesor de historia en la Universidad de Texas A&M. "Entonces me di cuenta que se trataba además de un activista por los derechos civiles".

Sánchez nació en Albuquerque en 1906. A los 16 años trabajó como maestro en una pequeña escuela pública rural en Yrisarri, Nuevo México. Seis años después se convirtió en supervisor del distrito escolar del condado Bernalillo.

Esa experiencia le inspiró a tratar de reformar el sistema educativo del estado, en especial las pruebas de coeficiente intelectual para latinos e indígenas norteamericanos, que él consideraba sesgadas en contra de esas razas. A la larga, Sánchez pasó a ser el equivalente del subdirector de educación del estado.

En 1940 escribió su clásico "Forgotten People" ("El pueblo olvidado"), uno de los primeros estudios sobre cómo los hispanos estaban perdiendo tierras e influencia debido a la pobreza y la usurpación blanca. El libro atrajo la atención de la Universidad de Texas, que con el tiempo le ofreció a Sánchez empleo como profesor de educación.

Allí escribió otros libros, pasó a ser presidente de la League of United Latin American Citizens (Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos), y se carteó con el abogado de la Asociación Nacional para el Progreso de la Gente de Raza Negra (NAACP, por sus siglas en inglés) y futuro juez de la Corte Suprema, Thurgood Marshall, sobre estrategias para luchar contra la segregación racial. Les escribió a presidentes, desafió a políticos y denunció la discriminación contra negros e hispanos.

"El no tenía temor", dijo Blanton. "Sabía que estaba sacrificando mucho, pero perseveró porque sabía que era importante".

La biografía es el primer relato detallado sobre Sánchez, quien falleció en 1972. Se le ha apodado "el decano de los estudios sobre los mexicano-estadounidenses" y hay varias escuelas en Texas y California que llevan su nombre, aunque ninguna en Nuevo México, su estado.

Su nieta Cindy Kennedy, de 51 años y maestra en Santa Fe, espera que la biografía ilumine a los jóvenes que sin saberlo, se han beneficiado de la obra de Sánchez.

"Ha sido olvidado y creo que ya es hora de que se reconozca lo que hizo", expresó Kennedy.

Y tal vez, añadió, pronto una escuela en Nuevo México lleve su nombre.

La biografía surge después de la difusión de una película sobre el activista César Chávez y en momentos en que muchos latinos piden que se publiquen biografías sobre líderes activistas en pro de los derechos de los hispanos, como el abogado John J. Herrera o la dirigente sindical Emma Tenayuca.

"Aún estamos, en muchas maneras, en un período de descubrimiento", dijo Blanton. "Hay tanto material por descubrir".

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Russell Contreras está en Twitter como: http://twitter.com/russcontreras