EEUU: Sindicatos planean reclutar a inmigrantes protegidos

Sindicatos de todo el país están acercándose a inmigrantes protegidos por la reciente orden del presidente Barack Obama, con la esperanza de nutrir sus filas y reclutar a millones de trabajadores que entraron al país sin autorización.

Líderes sindicales dicen que la decisión del presidente, que protege de la deportación y ofrece permiso de trabajo a unos 4 millones de inmigrantes, dará nuevas protecciones a los trabajadores que se han mostrado renuentes a unirse a los sindicatos por temor a represalias.

"Creo que veremos cambios muy positivos", dijo Tom Balanoff, presidente del Local 1 del Sindicato Internacional de Empleados de Servicio (SIEU). "Uno de ellos, espero, es que más personas quieran organizarse".

El SEIU, cuyos más de 2 millones de miembros incluyen a trabajadores de limpieza y empleados de mantenimiento, anunció recientemente un portal de internet en que los inmigrantes pueden conocer más sobre la decisión de Obama. Por su parte, la central sindical AFL-CIO dice que está capacitando a organizadores para reclutar a empleados elegibles. Y el sindicato United Food and Commercial Workers y otras organizaciones similares están planeando talleres y alianzas con grupos comunitarios e iglesias para acercarse a los empleados.

Los esfuerzos se desarrollaran incluso mientras republicanos y otros opuestos a la decisión de Obama trabajan para obstaculizarla, alegando que afectará a los trabajadores estadounidenses, y mientras algunos expertos dicen que se muestran escépticos de que los inmigrantes se sientan lo suficientemente seguros como para sindicalizarse en grandes números.

Los sindicatos han batallado durante los últimos años para mantener su membresía y poder político. Entre 2003 y 2013 sus filas perdieron más de 1,2 millones de miembros, cuando había unos 14,5 millones de sindicalizados a nivel nacional, según la Oficina de Estado. El porcentaje de trabajadores sindicalizados bajó de 12,9% a 11,3% en ese mismo período.

Gobernadores republicanos han aprobado medidas en años recientes para debilitar los sindicatos, incluso en lugares como Michigan, que una vez fue baluarte sindical. En Illinois, un empresario republicano desbancó al gobernador demócrata el mes pasado en parte con la promesa de reducir la influencia de los sindicatos en el gobierno.

Los sindicatos dicen que pueden ayudar a los inmigrantes a protegerse de abusos como el robo de salarios y la discriminación. Y aunque los inmigrantes no son ciudadanos estadounidenses y no pueden votar, pueden ayudar a los sindicatos con el pago de las cuotas mensuales y su trabajo en época de elecciones.

Los republicanos dicen que la decisión del presidente --que beneficiará a personas que tienen hijos y han estado en el país más de cinco años-- dificultará a los estadounidenses encontrar empleos bien pagados y han presentado proyectos de ley para impedir las nuevas protecciones.

"La decisión del presidente es una amenaza a todos los trabajadores del país, sus empleos, sus sueldos, sus sueños, su esperanza y su futuro", dijo el senador Jeff Sessions, republicano por Alabama.

Felipe Diosdado, quien llegó ilegalmente a Estados Unidos en 1997, dice que las personas que viven en el país sin autorización que él conoce están trabajando fuera de nómina en pequeños negocios que no están sindicalizados porque temen solicitar empleo en grandes empresas porque es más probable que verifiquen el estatus migratorio de los empleados.

Y aunque reconoció que muchos inmigrantes tienen miedo porque la protección es temporal y otro presidente pudiera echarla atrás, espera que algunos se inscriban.

"Es un riesgo, pero siempre hay riesgos", dijo Diosdado, de 36 años y padre de dos hijos, quien se inscribió en u sindicato mientras trabajaba en la construcción hace 14 años. "Cuando uno es indocumentado se vive en riesgo todos los días".

Shannon Gleeson, profesora adjunta de la Facultad de Relaciones Industriales y Laborales de la Universidad Cornell, dijo que espera que la gente se inscriba en lugares que tradicionalmente han sido receptivos con los inmigrantes, como Los Angeles, pero no suceda lo mismo en lugares como Houston, donde es difícil encontrar un hotel con empleados sindicalizados.

"Si yo estoy allí, ¿voy a asomar la cabeza?", dijo Gleeson. "No sé, quizás no".

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Sara Burnett está en Twitter en http://twitter.com/sara_burnett .