El mariachi conecta a escuela y familia en Chicago

José Torres sonríe satisfecho: su hija de 12 años ha abrazado la misma música de mariachi que él toca en casa, gracias a un nuevo programa de las escuelas públicas de Chicago que enseña canciones mexicanas, uniendo la cultura familiar con el aula.

"Hace preguntas sobre su familia, sobre su pasado", dijo Torres, sentado fuera del aula de música de Alexa en la escuela primaria Richard Edwards, de mayoría hispana en el South Side de Chicago. Es uno de los cinco centro de la ciudad con 1.100 estudiantes entre tercer y séptimo grado en donde la Fundación Herencia Mariachi, sin ánimo de lucro, se estrenó este otoño.

Chicago se unió a decenas centros en ciudades como Las Vegas, San Antonio y Tucson, Arizona, donde se enseña a los estudiantes a cantar y tocar música de mariachi. Es una forma de conectar las escuelas con los padres de comunidades hispanas, dijo César Maldonado, presidente de la fundación.

El mariachi, música tradicional mexicana, suele estar interpretado por grupos de músicos con instrumentos de cuerda y trompetas y vestidos brillantes y coloridos trajes. Las canciones son tanto baladas como medios tiempos que reflejan las diferentes regiones del país, a menudo rurales.

"Esto da a los padres la oportunidad de tener un tema del que poder hablar", señaló Maldonado. "Utilicemos esto como una plataforma para acercar a los padres a la conversación sobre la vida académica diaria".

Esto se hizo evidente para la profesora de música María Pulido cuando fuera de la puerta de su aula tuvo una fila de padres para las reuniones con los maestros de este año.

"El año pasado ningún padre vino a hablar conmigo", dijo.

Pulido enseña a los estudiantes de mariachi conceptos básicos sobre violines además de a tocar canciones del folclore mexicano. El programa incorporará clases para cantar estos temas.

"Es algo que los padres pueden decir: 'Vaya, conozco esa canción. Solía cantar esa canción cuando era joven''', dijo.

Es algo que Alexa Torres, de 12 años, dijo que también aprecia ahora sobre este tipo de música.

"La encuentro más interesante porque entiendo lo que pasa", dijo.

Sin embargo, iniciar un programa de mariachi en la escuela no estuvo exento de dificultades.

Marcia Neel, que ayuda a organizar este tipo de proyectos en escuelas de todo el país a través de su empresa Music Education Consultants Inc., dijo que uno de los problemas es obtener el mismo respeto para el mariachi que para los programas de orquesta o bandas.

"Debería dársele la misma importancia", dijo. "Solo necesita ser reconocido como la forma legítima de arte que es. La clave era hacer que dejase de ser algo extraescolar para introducirlo en el programa escolar".

La financiación también es una preocupación, apuntó Maldonado, que empezó este primer año en Chicago utilizando 300.000 dólares de fonaciones particulares y corporativas. Compró 450 violines con ese dinero. En enero espera comprar más instrumentos musicales de mariachi, como trompetas y guitarrones, o bajos y ampliar el programa a siete centros más. Hay casi 40 escuelas de la ciudad en la lista de espera.

"Hasta que lleguemos a cada escuela que lo quiere (el programa) no pararemos", dijo.

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Caryn Rousseau está en Twitter como: @carynrousseau