Relaciones con Cuba reflejan cambios en Florida

Durante décadas, la política en Florida era un asunto sencillo: cualquier posición que no fuera de la mayor intransigencia en contra de Fidel Castro era la manera más segura de perder una elección.

La inesperada decisión del presidente Barack Obama de restablecer las relaciones diplomáticas con la isla comunista es un indicio certero de que esto ha cambiado. Algunos insinúan que es una maniobra para dividir a la comunidad cubano-estadounidense en su apoyo firme al Partido Republicano.

"Quieren atraer a los cubano-estadounidenses a lo que consideran un bloque hispano que apoya a los demócratas", dijo el ex senador republicano George LeMieux. "Si se pone fin a las tensiones con Cuba, si ése es su objetivo, me parece que ellos piensan que será el fin de una de las razones por las cuales los cubano-estadounidenses se han alineado con el Partido Republicano".

Esta comunidad constituye un porcentaje mucho menor de la población hispana en Florida que hace 15 años. Adicionalmente, si bien las medidas de Obama hacia Cuba han enfurecido a los cubanos mayores, sobre todo los de la primera y segunda generación del exilio, no es tan probable que los más jóvenes decidan su voto exclusivamente sobre la base de este factor.

Sumando todos los factores, se ha vuelto políticamente seguro en Florida cambiar la política hacia Cuba, dijo el encuestador demócrata David Beattie.

"No terminan de comprender el sentido de una medida con la cual no simpatizaban", dijo Beattie. "De alguna manera, los políticos empiezan a alinearse con el estado en su conjunto".

Florida es el más grande de los "swing states", estados electoralmente indefinidos y su voto es crucial en las elecciones presidenciales, pero Obama no pagó un precio político por levantar parcialmente las restricciones sobre los viajes a Cuba en 2011. Las encuestas de boca de urna revelaron que obtuvo la mitad del voto cubano en su reelección al año siguiente.

El senador demócrata Bill Nelson dijo que se advierte la magnitud de los cambios "en las encuestas y se advierte hablando con la gente en Miami".

"Yo soy tan anticastrista como cualquiera, pero es hora de pasar a otra cosa", dijo Nelson. "Es hora de entrar al siglo XXI".

Tal como se preveía, el senador republicano Marco Rubio y el ex gobernador republicano Jeb Bush se opusieron enérgicamente a la decisión de Obama, que el primero ha calificado de traición.

Sin embargo, Beattie sostuvo que con esa posición, los republicanos corren el riesgo de quedar fuera de onda con los votantes convencidos de que la normalización de las relaciones con Cuba beneficia a la economía de Florida.

"Hablan de un conjunto de cosas que no interesan profundamente a los votantes", dijo. "Les preocupa la economía. Les preocupa el costo de la atención médica".

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Brendan Farrington está en Twitter como: http://twitter.com/bsfarrington