Inmigrantes buscan documentos para quedarse en EEUU

Facturas de electricidad. Multas de tráfico. Historiales dentales. Recibos de giros postales.

Arrancó la búsqueda de documentos para aquellos inmigrantes que pudieran ser elegibles para obtener permisos de trabajo y evitar la deportación bajo medidas anunciadas el mes pasado por el presidente estadounidense Barack Obama. Los solicitantes deben demostrar que han vivido en Estados Unidos sin interrupción desde el 1 de enero de 2010, algo que sin duda será un enorme reto para muchos, acostumbrados a evitar dejar rastros.

Para los críticos, las condiciones son propicias para el fraude.

El gobierno no ha dicho cuáles documentos va a aceptar, pero los activistas están guiándose por un indulto en 2012 para inmigrantes que ingresaron ilegalmente al país siendo niños, regularmente acompañando a sus padres. Ese programa, conocido como DACA por sus siglas en inglés, permite registros de vehículos, documentos de bautismo, hipotecas y cartas con matasellos. Esas son apenas algunas de las sugerencias de la agencia que examina las solicitudes.

El abogado de inmigración de Los Angeles Carl Shusterman usa mensajes en los medios sociales. Una foto en Facebook tomada en Disneyland pudiera resultar.

"No es lo primero que yo usaría, pero si tú estás ilegalmente en el país y te pagan en efectivo, pudieras no tener documentos tan buenos como alguien que paga Seguro Social", dijo. "¿Cómo pruebas que estabas aquí?".

Laura Lichter, una abogada de inmigración en Denver, ha usado recibos de alquiler de películas, facturas veterinarias y programas de lealtad del cliente que detallan historiales de compras. "Tienes que usar lo que tienes", dijo.

El secretario de Seguridad Nacional Jeh Johnson dijo a congresistas este mes que solicitudes fraudulentas pudieran "minar el proceso" y prometió revisar las salvaguardas. El Servicio de Ciudadanía e Inmigración, que examina las solicitudes y opera bajo la supervisión de Jeh, dijo que ha aumentado el personal de su unidad antifraude e incrementado "la magnitud y frecuencia" de las revisiones.

Algunos quieren un enfoque más activo.

Louis D. Crocetti Jr., que dirigió la unidad antifraude antes de retirarse en 2011, recomienda más entrevistas aleatorias de solicitantes y visitas periódicas a los hogares de quienes reciben prestaciones de inmigración. Dijo que sus auditorías de varios programas de visas encontraron tasas de fraude en dobles dígitos, incluso 33% para trabajadores religiosos en 2005 y 13% para trabajadores del sector tecnológico en 2008.

"La agencia de prestaciones de inmigración recibe tremendas presiones del público y el Capitolio para procesar las solicitudes lo más pronto posible", dijo.

El gobierno planea comenzar a aceptar las solicitudes para mediados de febrero para inmigrantes elegibles para una versión expandida de DACA y para mediados de mayo para padres de ciudadanos estadounidenses y residentes legales. El director del Servicio de Ciudadanía e Inmigración, León Rodríguez, dijo que la agencia contratará hasta 1.000 agentes para procesar solicitudes. La agencia dice que los nuevos contratados requerirán semanas de entrenamiento.

Los abogados esperan que los padres de ciudadanos estadounidenses deberán presentar los certificados de nacimiento de sus hijos. Transcripciones escolares, declaraciones bancarias e historiales de vacunación estarán también en demanda.

Irwin Díaz, un albañil del área de San Diego que llegó al país ilegalmente en 1990, usaría cheques de paga si presenta la solicitud, pero dice que los historiales de empleo son difíciles para alguien que trabaja bajo un número de Seguro Social falso.

"Lo que cualquiera como yo está tratando de hacer es ver si somos elegibles, si tienen multas pendientes o algo similar", dijo Díaz, de 31 años. "Son personas en las sombras".

Administradores escolares dicen que DACA les preparó. El Distrito Escolar Unificado en Los Angeles recibió 16.000 pedidos de transcripciones y documentos de matrículas tras anunciarse el programa en 2012, lo que requirió la creación de un nuevo programa de procesamiento de documentos y nuevas contrataciones.

En Houston, centenares de personas formaron fila durante meses en espera de documentos.

"La fila se extendía más allá de la puerta, por todo el pasillo", dijo Brita Lindsey, administradora de archivos de estudiantes en el distrito escolar de Houston.

Más de 700.000 han presentado sus solicitudes para el programa DACA desde 2012 y 87% han sido aprobadas, 5% rechazadas y el resto está pendiente. Los solicitantes deben acudir a una oficina del gobierno a que se les tomen las huelas dactilares, que entonces son comparadas con las base de datos de las agencias del orden. Usualmente no son entrevistados.

Patrick Taurel, experto legal del American Immigration Council, que ha asesorado a solicitantes del DACA, dijo que los agentes a menudo piden documentos adicionales.

"Es un estándar de preponderancia de evidencia", dijo. "Tiene que ser más probable que tú cumplas todos los requerimientos de evidencia".

Los activistas advierten que someter a los solicitantes a revisiones tan rigurosas pudiera reducir el interés en una de las iniciativas clave de Obama. Se espera que aproximadamente 5 millones de personas sean elegibles, pero algunos pudieran temer verse expuestos a ser deportados por admitir que están ilegalmente en el país. Los permisos duran tres años y no se sabe cómo actuará un nuevo presidente.

Los honorarios de solicitud -- 465 dólares por DACA -- pudieran ser también un impedimento también.

"¿Quién va a gastarse 500 dólares, además del riesgo de exponerse a repercusiones potenciales?", dice Lichter. "Eso no va a resultar. Va a alejar a algunos".

Prakash Khatri, defensor público en el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de 2003 a 2008, dijo que no esperaba entrevistas "realmente extensivas". Dijo que existe poco incentivo para mentir, porque ser sorprendido borraría los prospectos de conseguir status legal permanente.

Los avances tecnológicos han dificultado más mentir desde una amnistía en la década de 1980 que muchos piensan estuvo plagada por fraudes.

"En 1986, estábamos lidiando aún con una primera generación de computadoras y sin internet", dijo Khatri. "Hoy, si presentas un documento y dices que viviste en un lugar específico, hay muchos documentos que pueden revelar si has dicho o no la verdad".

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Las periodistas de The Associated Press Christine Armario y Amy Taxin en Los Angeles contribuyeron a este reportaje.