Santos responde a decisión FARC de cese de fuego

El presidente Juan Manuel Santos calificó el jueves de "regalo de Navidad" el alto el fuego indefinido y unilateral declarado por la FARC, pero advirtió que continuará atacando a la guerrilla porque debe cumplir su obligación de garantizar la seguridad de los colombianos.

Para el mandatario la tregua "es un buen inicio para desescalar hostilidades que conduzcan a un acuerdo final de paz", pero rechazó la supervisión internacional del cese el fuego propuesta por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.

La decisión de las FARC es un buen gesto pero es "una flor llena de espinas" que es necesario complementar "con otros pasos de paz y confianza que nos permitan avanzar en la dirección correcta", explicó Santos durante un acto público en el departamento del Chocó.

"Valoramos ese gesto y esperamos que se cumpla con la rigurosidad necesaria para acercarnos al cese bilateral y definitivo cuando se firmen los acuerdos", agregó.

En un comunicado emitido horas antes, el gobierno precisó que no puede ni quiere repetir experiencias pasadas cuando se anunciaron ceses el fuego que fueron incumplidos o que se cumplieron parcialmente.

El miércoles el jefe del equipo negociador de las FARC, Iván Márquez, cuyo verdadero nombre es Luciano Marín Arango, leyó un comunicado en el que aseguró que "hemos resuelto declarar un cese unilateral al fuego y a las hostilidades por tiempo indefinido que debe transformase en armisticio".

El alto el fuego, según Márquez, se rompería si las tropas estatales atacan a sus guerrilleros.

"Ni el presidente ni las Fuerzas Armadas puede dejar de cumplir la constitución que nos obliga a defender a los colombianos en todos los rincones de la patria. No vamos a renunciar ni hacer excepciones en el cumplimiento de esa obligación", enfatizó Santos.

Paralelamente el Frente Amplio por la Paz, una organización de políticos y defensores de los derechos humanos, pidió "generosidad al gobierno de Santos y gestos del mismo nivel de reciprocidad que el de las FARC", explicó el diputado Alirio Uribe en conversación con The Associated Press.

Las FARC también decretaron ceses unilaterales en la Navidad y año nuevo de 2012 y 2013. Lo hicieron asimismo por unos días en las elecciones presidenciales de mayo y junio.

Durante el gobierno del presidente Belisario Betancur (1982-1986) también se adelantó un proceso de paz con las FARC y se decretó un cese bilateral del fuego que, en realidad, nunca se verificó. Ese proceso de negociación fracasó como también sucedió durante los gobiernos de César Gaviria (1990-1994) y Andrés Pastrana (1998-2002).