Estados Unidos y sus vecinos entran en nueva era

La tensión que ha dominado en algunos momentos el vínculo entre Estados Unidos y sus vecinos pareciera aproximarse a su fin tras el anuncio de la normalización de las relaciones con Cuba. Pero también ha abierto una nueva era en la geopolítica regional a la que Venezuela deberá adaptarse si no quiere quedar aislada.

Algunos movimientos y organizaciones regionales como la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América (ALBA), impulsada por el fallecido presidente venezolano Hugo Chávez para contrarrestar el poder regional de Estados Unidos, han quedado "maltratados" en este nuevo escenario y tendrán que replantearse sus objetivos, dijo a The Associated Press el politólogo venezolano y analista internacional Carlos Romero.

"Estados Unidos ha alcanzado posiciones de equilibrio con muchos países y eso ha sido una plataforma que ha permitido llegar a este momento tan importante", agregó Romero, para quien el acercamiento entre Washington y La Habana es el "empujón" que necesitaba el gobierno estadounidense para fortalecer su liderazgo regional y debilitar los cuestionamientos que ha enfrentado por décadas por el embargo económico a la isla.

El exembajador boliviano en Estados Unidos, Jaime Aparicio, comentó que los presidentes Evo Morales de Bolivia y Nicolás Maduro de Venezuela "son los grandes perdedores" ante este nuevo panorama.

Después del anuncio de Washington y La Habana "es inconsistente que sigan atacando a Estados Unidos y que su discurso sea creíble. Van a tener que acomodarse a la nueva realidad y moderar su lenguaje", dijo a la televisora Cadena A desde Washington.

La relación de Venezuela con Estados Unidos, que por más de una década ha estado dominada por las fricciones, enfrenta un reto difícil.

"Cuba tomó la delantera", dijo a AP la analista internacional Elsa Cardozo. Opinó que la decisión de aproximarse a Estados Unidos está vinculada a la búsqueda del gobierno de Raúl Castro de "una forma de resolver su dependencia de Venezuela", que enfrenta una severa crisis económica que tiende a agudizarse ante la caída del precio del petróleo, la principal fuente de ingresos del país sudamericano.

Caracas queda "en una situación más complicada" sobre cómo manejará en el futuro próximo su relacionamiento con Estados Unidos, según Cardozo, especialmente en el contexto de las sanciones que Estados Unidos aplicó a un grupo de funcionarios venezolanos acusados de violar los derechos humanos.

Maduro dejó de lado el discurso agresivo y afirmó la víspera que su gobierno está "obrando y buscando los mejores caminos para que las relaciones con el gigante del Norte tomen el rumbo que tienen que tomar, sobre todo, con las noticias y los vientos frescos que soplan por el Caribe, por Cuba".

A Venezuela "se le acabaron las fichas para negociar" con Washington. "¿Con qué va amenazar a Estados Unidos si las relaciones diplomáticas están mal, si las petroleras están en bajadita?... Hay una realidad que se impone", sostuvo Cardozo.

El diplomático Edmundo González, exdirector general de política internacional de la Cancillería venezolana, afirmó que la normalización de las relaciones entre La Habana y Washington generará una "recuperación de la imagen de los Estados Unidos en la región" y dejará a Venezuela "aislada" en su discurso antimperialista.

"Quien queda mal parado en toda esta jugada es el gobierno de Nicolás Maduro y su discurso internacional, que sigue aferrado a una izquierda trasnochada, decadente", dijo González a AP en entrevista telefónica.

Venezuela y Estados Unidos están sin embajador desde 2010 cuando Washington revocó la visa al diplomático venezolano Bernardo Alvarez después de que Caracas retiró su aprobación al nominado por la Casa Blanca para dirigir su representación diplomática en el país sudamericano, Larry Palmer.

A pesar de las fricciones Venezuela y Estados Unidos han mantenido un intenso intercambio comercial especialmente en área petrolera que ha mermado de manera creciente en los últimos años hasta alcanzar los 800.000 barriles de crudo por día, según registros recientes de la estatal Petróleos de Venezuela S.A, debido a la decisión del gobierno de elevar sus exportaciones hacia China y otros países.