Alan Gross dice que libertad no es gratis

El estadounidense Alan Gross dijo que en los cinco años que pasó preso en Cuba aprendió una lección: que la libertad no es gratuita.

Gross habló el miércoles en Washington a su llegada desde Cuba. El gobierno de la isla lo liberó como parte de un acuerdo para restablecer relaciones diplomáticas con Estados Unidos.

En sus primeras pronunciaciones públicas tras llegar a suelo estadounidense, Gross elogió la decisión del presidente Barack Obama de restablecer las relaciones diplomáticas con Cuba, señalando que más de cinco décadas de historia demostraron que la política antigua no funcionó.

"Dos desaciertos no equivalen a un acierto", dijo Gross. "Espero realmente que podamos dejar atrás estas políticas beligerantes".

Gross lucía de aparente buena salud y caminaba por su cuenta. Habló con reporteros en un bufete de abogados de Washington poco después de que un avión estadounidense lo trasladó a suelo de su país.

A pesar de su odisea, Gross afirmó que tenía el mayor respeto por el pueblo cubano y que le dolía "ver cómo son tratados de manera tan injusta".

"De ninguna manera son ellos los responsables de la experiencia a la se nos ha sometido a mí y a mi familia", dijo Gross, calificando a la gran mayoría de los cubanos como "gente increíblemente cariñosa, generosa y talentosa".

Dijo que saber que no fue olvidado en Estados Unidos fue crucial para su supervivencia.

Gross, de 65 años, fue liberado de una cárcel cubana el miércoles como parte de un acuerdo que incluyó la liberación de tres cubanos encarcelados en Estados Unidos, dijeron fuentes oficiales.