Por qué Jeb Bush es _ o no_ favorito republicano

Al anunciar sus planes de "explorar de forma activa" una candidatura a la presidencia, el ex gobernador de Florida Jeb Bush es ahora --en la mente de muchos donantes republicanos y otros líderes del partido-- uno de los favoritos a las primarias republicanas para la presidencia.

Hay buenos motivos para ello. También hay buenos motivos para que sea muy pronto para considerar Bush el líder de la carrera republicana.

A continuación, unos pocos argumentos a favor y en contra de la posición destacada de Bush:

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A favor:

1. El nombre Bush

Como hermano e hijo de presidentes republicanos, las conexiones de su familia le convierten en una apuesta segura para los mayores donantes del partido, que sobre todo quieren recuperar la Casa Blanca. Heredará la red política nacional de los Bush, que incluye activistas y cargos electos en todo el país, así como adinerados donantes en Nueva York, Florida y Texas.

1. Votantes hispanos

Bush habla español con fluidez, está casado con una mujer de origen mexicano y es el ex gobernador de un estado donde casi un cuarto de los habitantes se identifica como hispano o latino. Ha continuado apoyando una vía de acceso a la ciudadanía para los inmigrantes que viven en Estados Unidos de forma ilegal, pese a la feroz oposición de otros conservadores. Como pocos republicanos, Bush tiene la posibilidad de ganarse a un creciente grupo de votantes que en las elecciones pasadas se inclinó mayoritariamente por los demócratas.

1. Experiencia de Florida

En sus dos legislaturas como gobernador, Bush ganó con al menos el 55% de los votos, en el que sigue siendo el más crucial de los estados cambiantes en las presidenciales. Se labró un largo historial ejecutivo durante su tiempo en el cargo, de 1999 a 2007, y desde entonces ha trabajado en un negocio de fondos privados. Muchos de sus posibles rivales, por contra, tienen un historia centrado en puestos en un impopular Congreso.

1. Un hombre con ideas

Bush está considerado como un experto en política familiarizado en los asuntos más urgentes del país. Dirigió una organización educativa sin ánimo de lucro, donde hizo de la innovación una prioridad. Podría presentarse como un hombre con ideas en un partido deseoso de presentar un programa positivo.

1. Posibilidades

Muchos expertos políticos sugieren que Bush es la mejor oportunidad republicana para conseguir los 270 votos electorales necesarios para llegar a la Casa Blanca. Tiene opciones de ganar en estados decisivos, incluyendo algunos recelosos con candidatos más conservadores.

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En contra:

1. El nombre Bush

Este factor funciona en dos direcciones. Las conexiones con la familia Bush podrían alejar a los conservadores que aún están molestos por el crecimiento del gobierno federal durante la presidencia de George W. Bush. Algunos republicanos ya expresan su desdén por otro enfrentamiento Bush-Clinton, en caso de que los demócratas elijan a Hillary Rodham Clinton como su candidata.

1. Candidato desentrenado

Bush no ha competido en unas elecciones desde 2002, cuando logró su segunda legislatura como gobernador de Florida. Eso fue hace años de que el Tea Party transformara la política republicana. Twitter no existía, ni tampoco las cámaras que ahora graban cada movimiento de los candidatos.

1. Inmigración

Bush ha hecho de la inmigración uno de sus temas más característicos. Quizá no haya tema más explosivos entre los conservadores, y Bush ha dado pocos indicios de dar marcha atrás en su postura de abrir una vía a la ciudadanía para los inmigrantes que viven de forma ilegal en el país, y que muchos conservadores consideran inaceptable.

1. Common Core

Bush ha sido un agresivo defensor de los estándares educativos conocidos como Common Core, demonizados por activistas conservadores. Estos estándares voluntarios fueron desarrollados y aplicados por gobernadores de ambos partidos, antes de que los críticos los descubrieran como una invasión gubernamental de la educación.

1. Lazos empresariales

Bush, ex promotor inmobiliario, no salió bien parado por el boom de bienes raíces de finales de la década de 1990 y principios de la década de 2000. Desde que dejó el cargo ha intentado compensar. Bush asesoró a Lehman Brothers poco después de su gran colapso y ha trabajado con una firma de fondos privados y asesoría de Florida. Sus rivales en ambos partidos ya están revisando sus intereses empresariales, buscando material para atacar.