Haití lucha por salir del estancamiento político

Haití atravesaba un momento de cambio político tras la dimisión del primer ministro durante el fin de semana debido a un pulso con legisladores de la oposición en el Senado.

El presidente, Michel Martelly, aún no ha anunciado a quién nombrará para reemplazar al primer ministro Laurent Lamothe para dirigir al gobierno del empobrecido país, y un portavoz presidencial, Lucien Juras, declinó en una rueda de prensa el lunes identificar a los candidatos.

No obstante, Juras dijo que Martelly estaba acatando las recomendaciones de una comisión independiente creada por el presidente para poner fin al estancamiento en torno a las aplazadas elecciones legislativas.

Siguiendo las recomendaciones, el presidente pidió la dimisión de nueve miembros del consejo electoral y la liberación de prisioneros que según la oposición fueron encarcelados de forma injusta por motivos políticos, una acusación que el presidente rechaza.

Martelly dijo a finales de la semana pasada que aceptaba las recomendaciones de la comisión, incluyendo la dimisión de Lamothe, que anunció su renuncia el domingo por la mañana.

"Hice el sacrificio definitivo para que el país siguiera hacia delante y respeté los hallazgos de una comisión independiente formada por el presidente", dijo en una entrevista con la Associated Press. "Siempre dije que formaría parte de la solución al problema y no parte del problema en sí, y mantuve mi palabra".

Lamothe estimó que sería difícil obtener la aprobación del Senado y el congreso para su sucesor, señalando que se suelen tardar unos 90 días en aprobar un primer ministro y un gabinete en el dividido país.

Sus 31 meses en el cargo son el mandato más largo de un primer ministro en Haití, señaló, añadiendo que el país ha hecho avances significativos, en especial teniendo en cuenta la devastación del terremoto que destruyó buena parte de la capital en enero de 2010.

La inversión extranjera y la escolarización han aumentado, la seguridad mejoró y la mayoría de los campamentos que levantaron los cientos de miles de personas que se quedaron sin hogar en el seísmo están ya desmontados.

"Los resultados están ahí y son innegables", dijo.

Sin embargo, fue el pulso político con el parlamento lo que llevó a su dimisión. Martelly debía convocar elecciones en 2011 para una mayoría de los escaños del Senado, el Congreso de Diputados al completo y cargos locales.

Pero varios senadores de oposición emplearon un recurso parlamentario para impedir la votación en la que se habrían aprobado los comicios, al tiempo que organizaron una serie de protestas en la capital pidiendo la dimisión del presidente. El martes se había organizado otra protesta pese a la dimisión de Lamothe y a la liberación de algunos prisioneros encarcelados durante las manifestaciones.

"No estamos haciendo progresos con Martelly. Tiene que dimitir", dijo Andre Michel, líder de uno de los partidos que forman la oposición, que ha acusado al presidente de intentar llenar el consejo electoral con personas afines y socavar la constitución.

El 12 de enero expiran las legislaturas del Senado actual y el presidente puede firmar un decreto que permitirá al país celebrar elecciones en el primer semestre del año, indicó Lamothe.

Martelly dejará el cargo en 2016 tras unas elecciones presidenciales previstas para finales del año que viene.

El primer ministro saliente dijo no tener planes de presentarse a la presidencia.

"Di mi alma", dijo. "Di todo lo que tenía para sacar este país adelante y espero que la gente se dé cuenta de eso y espero que pudiera marcar una pequeña diferencia en el progreso de Haití".

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El periodista de la Associated Press Ben Fox en Miami contribuyó a este despacho.