Rusia eleva tasa de interés para blindar economía

El Banco de Rusia elevó su principal tasa de interés de 10,5 a 17% en una medida desesperada para apuntalar la moneda local, el rublo, así como para ayudar a la economía del país a sortear sus dificultades financieras.

La medida fue anunciada el martes en Moscú después de que el rublo perdiera casi 50% de su valor desde enero ante los efectos negativos de las sanciones de Occidente impuestas al país por el conflicto en Ucrania y la caída internacional de los precios del petróleo.

La precipitación del rublo podría disparar la inflación a niveles peligrosos y paralizar la economía rusa.

La agresiva decisión del Banco Central pone de relieve la magnitud de los peligros financieros que enfrenta Rusia. Refleja además los temores de las autoridades de que una declinación del rublo provoque compras de pánico, incite a los ahorradores a sacar su dinero de los bancos y profundice los problemas económicos de Rusia.

Subiendo las tasas de interés, el banco confía en que los inversionistas consideren financieramente más atractivo mantener su dinero en Rusia.

"Adoptaron la medida como incentivo para alentar a la gente a que mantenga sus rublos en el país en lugar de que continúen abandonándolo y sacando sus divisas", dijo Barry Eichengreen, economista de la Universidad de California en Berkeley.

"Es una estrategia para ganar tiempo. No resuelve ninguno de los problemas centrales de la economía rusa", como la caída de los precios del petróleo, las sanciones occidentales y la corrupción a gran escala, agregó.

Este tipo de desafíos son particularmente difíciles porque la economía rusa depende en muchísima medida de los ingresos petroleros y carece de diversificación para resistir severas dificultades económicas.

En la actual coyuntura, la economía rusa queda a merced de los mercados financieros globales, en los que el petróleo se cotiza en dólares. El precio promedio del barril de crudo ha descendido debajo de los 56 dólares desde su nivel más alto de 107 dólares durante el verano.

El gobierno ruso ajustó recientemente a la baja su previsión de crecimiento para 2015 y afirmó que la economía caerá en recesión.

Sin embargo, existe peligro de que el alza de la tasa de interés sea contraproducente. Se corre el riesgo de que este aumento para contener la inflación inflija mayor daño económico, destacó Eichengreen.

Si bien el aumento de las tasas puede atraer dinero de los inversionistas, también puede suprimir el crecimiento porque dificultará el crédito y el gasto de los consumidores y las empresas.