Mujeres colombianas piden una Navidad sin guerra

Organizaciones de mujeres colombianas que se reunieron el lunes con representantes de la guerrilla y el gobierno de su país pidieron una tregua bilateral en este fin de año como preludio de paz permanente en la nación sudamericana.

"Queremos ese regalo de Navidad, una tregua bilateral como una parte de ese definitivo cese el fuego", dijo a periodistas la dramaturga, directora y poeta Patricia Ariza, de una agrupación de artistas llamada Colectivo Mujeres Arte y Parte por la Paz y quien llegó a Cuba con otras expertas y activistas para una entrevista con las delegación oficial y los miembros de la Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Las mujeres pertenecientes a media docena de organizaciones leyeron una declaración en la cual indicaron que reconocían la "voluntad" del gobierno y los rebeldes de darles cabida a las mujeres en los diálogos, que podrían significar el fin de un conflicto interno de más de 50 años.

Sin embargo dijeron que dado que el tema de una visión de género en las conversaciones recién comenzaba a ser incorporado todavía no podían indicarse los mecanismos concretos que se aplicarán para, por ejemplo, resarcir a las miles de mujeres víctimas del conflicto.

"En materia de justicia lo que hemos dicho, lo que hemos propuesto, es que las decisiones que se tomen en el marco del acuerdo (final) es que se deje en claro un mensaje a la sociedad colombiana: que esa violencia que se ha practicado en la guerra, es una violencia que en la paz no puede seguirse cometiendo", expresó la activista Claudia María Mejía, de Cumbre Nacional de Mujer y Paz.

Bajo el auspicio de Cuba --donde se celebran las conversaciones--, Noruega, Venezuela y Chile, la mesa de diálogo avanza desde 2012 en base a una agenda preestablecida de seis puntos. Ya se llegaron a acuerdos parciales en tres de ellos: los problemas de la tierra, la participación política y el narcotráfico. Actualmente las partes debaten el resarcimiento a las víctimas.

Las conversaciones se retomaron la semana pasada luego de haber superado la peor crisis en sus dos años de curso tras la captura por parte de los guerrilleros de un general que se aventuró de civil y sin escolta en una zona de fuerte presencia rebelde.

Mientras en Colombia, se informó que la ex congresista Piedad Córdoba formó parte del quinto y último grupo de víctimas que este mismo lunes viajó a La Habana para reunirse con las delegaciones del gobierno y las FARC.

El anuncio fue hecho en rueda de prensa por voceros de las Naciones Unidas, la Iglesia Católica y la Universidad Nacional, quienes se encargan de seleccionar a las víctimas.

Córdoba, destituida hace cuatro años por la Procuraduría por sus presuntos vínculos con la guerrilla, fue secuestrada en 1999 durante varios días por la banda paramilitar que encabezaba Carlos Castaño, entonces máximo jefe de ese grupo armado.

La delegación de 12 personas, seis hombres y seis mujeres, está compuesta por víctimas tanto de FARC, como de los paramilitares, militares y policías, e incluye a defensores de derechos humanos, líderes sindicales, religiosos y, por primera vez, un empresario secuestrado dos veces.

En total serán 60 víctimas, en cinco grupos de 12 personas, las que pasarán por Cuba para aportar sus experiencias y sugerencias.

Sobre el objetivo del viaje y las conversaciones que mantendrán tanto con el gobierno como con las FARC "las víctimas tienen cuatro demandas claras: verdad, reconocimiento, reparación y no repetición" resumió Fabrizio Hochschild, coordinador de la ONU en Colombia

El anuncio de los nombres de la última delegación generó polémica ya que un periódico local filtró los nombres de algunos que recibieron amenazas e insultos confirmó Hochschild.

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El corresponsal en Bogotá Jacobo G. García contribuyó con este reporte.

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Andrea Rodríguez está en Twitter en www.twitter.com/ARodriguezAP