Viaja a Cuba delegación de víctimas de la guerra

La ex congresista Piedad Córdoba forma parte del quinto y último grupo de víctimas que el lunes viajó a Cuba para reunirse con las delegaciones del gobierno y de la guerrilla de las FARC en las negociaciones de paz que se siguen en La Habana.

El anuncio fue hecho en rueda de prensa por voceros de las Naciones Unidas, la Iglesia Católica y la Universidad Nacional, quienes se encargan de seleccionar a las víctimas.

Córdoba, que fue destituida hace cuatro años por la Procuraduría por sus presuntos vínculos con la guerrilla, fue secuestrada en 1999 durante varios días por la banda paramilitar que encabezaba Carlos Castaño, entonces máximo jefe de ese grupo armado.

La delegación de 12 personas, seis hombres y seis mujeres, está compuesta por víctimas tanto de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC, como de los paramilitares, militares y policías, e incluye a defensores de derechos humanos, líderes sindicales, religiosos y, por primera vez, un empresario secuestrado dos veces.

En total serán 60 víctimas, en cinco grupos de 12 personas, las que pasarán por Cuba para aportar sus experiencias y sugerencias en el proceso de paz.

Este último grupo lo integra, por ejemplo, Jairo Barreto un campesino con varios familiares asesinados después que entre 1996 y 2005 en su municipio se registraran 16 masacres perpetradas por los paramilitares que causaron de 500 muertos.

También viajó la religiosa Gloria Cecilia Londoño, que junto a la también religiosa Yolanda Cerón luchaban en defensa del medio ambiente y los derechos de las comunidades negras. Cerón fue asesinada en 2001 por paramilitares.

Se sumaron el Cabo Juan Manuel Hernández quien en 2002 revisaba un carro bomba cuando explotó provocándole daños graves y la pérdida de un ojo; María Sussan Portela, actual alcaldesa de Caquetá, quien recibió siete disparos de guerrilleros de las FARC en 2002 y tuvo que someterse a diez cirugías y pasar dos años en una silla de ruedas para salvar la vida, e Isabella Vernaza, secuestrada por guerrilleros del Ejército de Liberación Nacional, junto a más de 150 personas que asistían a misa en Cali en 1999.

Sobre el objetivo del viaje y las conversaciones que mantendrán tanto con el gobierno como con las FARC "las víctimas tienen cuatro demandas claras: verdad, reconocimiento, reparación y no repetición" resumió Fabrizio Hochschild, coordinador de la ONU en Colombia

El anuncio de los nombres de la última delegación estuvo acompañada por la polémica ya que un periódico local filtró los nombres de algunos de ellos que recibieron amenazas e insultos confirmó Hochschild.

Uno de los nombramientos más controvertidos es el de la ex senadora Piedad Córdoba. Mientras los seguidores del expresidente Alvaro Uribe consideran su nombramiento como un "show mediático". para la ONU es una víctima clara del conflicto ya que fue secuestrada, tuvo que salir de Colombia y debido a las amenazas recibidas aún mantiene a tres de sus cuatro hijos en el exilio.

"Entendemos que es un personaje político y hay muchos que no lo comparten pero no podemos desconocer los hechos victimizantes que ha sufrido a lo largo de su vida" dijo Hochshild.

Desde fines de 2012 el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia mantienen en la capital cubana un proceso de paz para tratar de poner fin a más de 50 años de conflicto armado.

Hasta el momento, el proceso de paz ha logrado acuerdos en tres puntos: la reforma agraria y los problemas relacionados con la tierra, la participación en política de los rebeldes y el combate conjunto al narcotráfico. Actualmente el punto sobre la mesa tiene que ver con las víctimas, considerado por expertos y observadores uno de los más complejos y polémicos. Sin embargo para el padre Darío Echeverry, las víctimas "le han dado un valor especial a la mesa de La Habana", reconoció.

El presidente Santos defendió este último viaje diciendo que las conversaciones de paz "tienen como base el respeto a los derechos de las víctimas"