Tensión en premiere de "Lo que el viento se llevó"

Setenta y cinco años después del estreno de la película "Lo que el viento se llevó", investigaciones echan luz sobre las tensiones raciales que existían entonces entre el productor y funcionarios municipales de Atlanta.

Matthew Bernstein, profesor de Estudios Cinematográficos de la Universidad Emory, ha realizado extensas investigaciones en los archivos del productor de la película, David O. Selznick. Sus conclusiones ilustran algunas de las preocupaciones de Selznick con el trato de la ciudad a las estrellas negras de la cinta en el estreno del 15 de diciembre de 1939.

"El productor David O. Selznick estaba molesto de que se invitara a Hattie McDaniel a la premier en Atlanta", dijo Bernstein. "Alegó una y otra vez que la debían invitar".

McDaniel hizo el personaje de Mammy y fue la primera actriz negra en recibir un premio Oscar a la Mejor Actriz de Reparto en 1940.

Selznick fue guiado por el despacho del entonces alcalde de Atlanta, William B. Hartsfield. Fue Hartsfield quien se acercó originalmente a Selznick para que hiciera el estreno en la ciudad.

Sin embargo, debido a las leyes de segregación racial en el sur, a ninguna de las estrellas negras de la cinta se le permitió asistir al estreno ni ser incluidas en el programa promocional de la película. McDaniel asistió al estreno en Los Angeles y se la incluyó en el programa.

"Selznick, porque era judío, estaba muy consciente de la persecución de los judíos en Europa a finales de la década de 1930 bajo el nazismo", afirma Bernstein. "Y vio una analogía entre la persecución y la vida de los africanoestadounidenses bajo las leyes segregacionistas, especialmente en el sur".

Bernstein dedicó años a estudiar el archivo de Selznick en el Centro Harry Ransom en la Universidad de Texas en Austin. Entre los materiales estudiados, memorandos y telegramas intercambiados con el personal de Selznick documentan la extensión de sus esfuerzos por persuadir a los funcionarios de Atlanta a que cambiaran de parecer.

Sin embargo, Katharine Brown, asistente de Selznick en la costa este y editora de la historia, reconoce en una carta del 8 de diciembre de 1939 a Selznick que deben poner fin a los esfuerzos por incluir a los actores y actrices negros.

"Espero que esto no le moleste mucho, pero con tanta sensibilidad entre todos, estoy tratando de usar mi mejor juicio para no crear situaciones comprometidas", escribe Brown.

En contraste con el trato del gobierno municipal al reparto negro de la cinta, organizaciones locales negras participaron en varias actividades antes de la noche del estreno.