Arranca la fiesta del SantaCon en Nueva York

El evento anual en bares protagonizado por una horda de Santa Claus ebrios en las calles de Manhattan comenzó el sábado con una lección sobre buen comportamiento.

Norman Siegel, un abogado especialista en derechos civiles, habló en Times Square ante la multitud participante en la celebración SantaCon sobre el derecho del gobierno a una vigilancia razonable durante esta fiesta, de la que muchos neoyorquinos se han quejado por considerar que se ha salido de control en los últimos años.

Como este evento anual de fin de año --en el que de súbito se reúnen grandes grupos-- coincidió con una manifestación convocada para protestar por la muerte de personas a manos de la policía, los organizadores de SantaCon intentaron refrenar un poco el alboroto.

Los organizadores retuvieron a Siegel para que asesorara sobre lo que sí se puede hacer y lo que no durante las reuniones públicas de numerosas personas. Este instruyó a los participantes a que se mantengan en bares que les den la bienvenida y festejen dentro de esos establecimientos en lugar de hacerlo en las calles.

"Este año es más importante que nunca contenerse uno mismo, cuidar a sus duendes y mantenerse seguro", advierte la página de internet de los organizadores. Agregaron que comportarse mal podría suponer el fin: no habría SantaCon el año entrante.

Santa Claus es un personaje de fin de año que también es conocido como Papa Noél, San Nicolás y Viejo Pascuero.

Es un mensaje de sobriedad para la SantaCon, que afronta presiones cada vez mayores de políticos, la policía y grupos comunitarios después de que pasara de centenares a miles de participantes disfrazados en aproximadamente una década.

Los seguidores afirman que SantaCon es diversión comunal alegre que se burla del consumismo de Navidad. Se ha pedido a los participantes que traigan regalos para obsequiar o que preparen actuaciones, y los organizadores subrayan que en la jornada del año pasado se recaudaron unos 60.000 dólares para obras de caridad.

Sin embargo, algunos residentes ven la fiesta del SantaCon como una acometida de Santa Clauses de mal gusto, duendes borrachines y de todo.

En las últimas dos celebraciones del SantaCon hubo un par de arrestos y 85 citatorios por conducta desordenada, botellas de licor abiertas y otras infracciones, en tanto que un video divulgado en internet captó a personas vestidas de Santa Claus que escenificaron peleas en la jornada de 2013.

El año pasado, los residentes del Lower East Side de Manhattan, que está lleno de bares, difundieron mensajes en internet sobre "zona libre de SantaCon", al tiempo que los servicios ferroviarios locales comenzaron a prohibir las bebidas alcohólicas en sus trenes de pasajeros durante la jornada.