Surfear en Gaza, para valientes entre valientes

Mientras los vientos invernales azotan la Franja de Gaza, haciendo que muchos de sus vecinos no salgan de casa, dos hombres palestinos, por el contrario, corren hacia las olas del mar Mediterráneo.

Mohammed Abu Jayab, de 41 años, y su amigo Ahmed Abu Hasira, de 35, son dos de las cerca de dos docenas de surfistas que toman olas en la bloqueada franja, que ha soportado tres devastadoras guerras contra Israel en seis años, la más reciente en el pasado verano boreal.

El club de surf Gaza describe el deporte como una vía para "olvidar las penurias de la vida en Gaza". Pero ese no es realmente el caso de los dos hombres que chapotean en unas aguas tan frías como para cortar la respiración incluso dentro de un traje de neopreno. Las aguas residuales, al natural o solo parcialmente tratadas, se mezclan ahora en las olas.

"Nos metemos en este mar con miedo a una infección. En el pasado, el agua estaba mejor", dijo Abu Jayab, un padre de cinco hijos.

La presencia de aguas residuales en el Mediterráneo se debe a los cortes de suministro eléctrico relacionados con el bloqueo fronterizo impuesto por Israel y Egipto desde que el grupo islamista Hamas se hizo con el control de Gaza en 2007. Los sucesivos parones interrumpen el trabajo de las bombas que gestionan los residuos de los 1,8 millones de habitantes de la Franja. Estos problemas se intensificaron tras el conflicto del pasado verano boreal, en el que según Naciones Unidas fallecieron unos 2.200 palestinos y 72 israelíes.

Cuando Abu Jayab se inició en el deporte como aficionado en la década de 1990, utilizaba tablas de madera hechas en casa que le provocaron lesiones al menos en cuatro ocasiones. Ahora, las tablas del club lucen los logotipos de las organizaciones internacionales que las donaron, incluyendo Surfing 4 Peace, fundada por el surfista estadounidense Dorian "Doc" Paskowitz, que falleció en noviembre a los 93 años.

"Dios bendiga su alma", dijo Abu Jayab.

Por el momento, Abu Jayab no ha participado en ninguna competición internacional de surf, en parte porque este deporte no tiene apoyo oficial en Gaza y por el frecuente cierre de la frontera. Pero dijo que nunca pierde la ocasión de meterse en el agua.

"Llevamos surfeando 20 años y nunca hemos perdido ninguna oportunidad para hacerlo", apunta Abu Jayab poco antes de saltar al agua cerca del puerto pesquero de Ciudad de Gaza. "Este deporte nos corre por las venas".