EEUU: Se espera que el Senado apruebe presupuesto

Se espera que el Senado, aún controlado por los demócratas, apruebe una abultada ley de gastos que evitaría una parálisis gubernamental, a pesar de las firmes objeciones de liberales a cláusulas que retiran regulaciones impuestas tras la crisis financiera de 2008.

La lucha sobre la ley de gasto por 1,1 billones de dólares reflejó el poder de negociación recién ganado por los republicanos después de sus victorias arrasadoras en las elecciones intermedias realizadas el mes pasado.

La medida se encamina hacia su aprobación final a principios de la próxima semana. Con el fin de dar tiempo a la cámara alta para que complete la acción, el presidente Barack Obama firmó una ley de 48 horas para mantener al gobierno financiado hasta el sábado e impedir una paralización gubernamental que ambos partidos se han comprometido a evitar. Una segunda legislación intermedia está en reserva para asegurar que el gobierno tenga fondos hasta el miércoles.

Muchos demócratas, incluido Obama, reconocieron que si el actual proyecto de ley falla, los republicanos aprobarían uno incluso más objetable cuando tomen el control completo del Congreso el mes próximo.

Esto ha conducido a una inusual alianza entre Obama y líderes republicanos, quienes el jueves aprobaron por margen estrecho la iniciativa en la Cámara de Representantes con una votación de 219-206, por encima de las objeciones de la lideresa demócrata Nancy Pelosi, normalmente una aliada cercana de Obama.

El mandatario elogió el proyecto de ley, llamándolo una solución negociada clásica producida por un gobierno dividido.

"La legislación nos permite seguir construyendo sobre el progreso económico y el progreso de seguridad nacional que es importante", afirmó Obama. No obstante, señaló, "si yo hubiera podido redactar mi propia legislación y hacerla aprobar sin ningún voto republicano, sospecho que sería ligeramente diferente".

Los líderes de la cámara baja necesitaron algunos votos demócratas para superar las objeciones de sus miembros más conservadores, quienes querían utilizar la iniciativa para bloquear el plan de Obama de deportar menos inmigrantes que viven sin autorización en el país.

Se esperan divisiones similares en el Senado.

La senadora Elizabeth Warren, una de las liberales más prominentes de la cámara, se opone enérgicamente a la cláusula que relaja las normas que regulan a los bancos.

El senador Ted Cruz, un adalid del movimiento ultra conservador Tea Party, está encolerizado porque el proyecto de ley no fue utilizado para detener el plan de inmigración de Obama.

Pero las expectativas son que los líderes más centristas del Senado, el líder de la mayoría demócrata Harry Reid y el líder de la minoría republicana Mitch McConnell, fraguarán una alianza para aprobar la ley.

La medida financiaría casi cada agencia de gabinete hasta septiembre de 2015, otorgando incrementos para investigación de salud, regulación financiera y ayuda exterior.