"Unbroken" de Jolie causa indignación en Japón

La nueva película de Angelina Jolie "Unbroken" no se ha estrenado en Japón, pero ya causa indignación en un país que continúa luchando con el fantasma de sus guerras del pasado.

Los comentarios en las redes sociales sobre el filme, que muestra a un corredor olímpico estadounidense sufriendo tortura como prisionero en un campo de guerra japonés durante la Segunda Guerra Mundial, son decididamente negativos.

Algunos han pedido boicotear la película, aunque aún no tiene fecha de estreno en Japón. (En Estados Unidos se estrena el 25 de diciembre).

Otros quieren que el veto se extienda su directora, Jolie, algo inusual en una nación enamorada de Hollywood, especialmente de Jolie y su esposo Brad Pitt, ambos conocidos como amantes de Japón.

La cinta narra la historia real de Louis Zamperini, basada en un libro de 2010 de Laura Hillenbrand. El libro no ha sido traducido al japonés, pero los adelantos en internet han causado revuelo. Zamperini, interpretado por Jack O'Connell, sobrevivió en una balsa 47 días con otros dos tripulantes tras un accidente aéreo, sólo para ser atrapados por los japoneses y enviados al campamento de prisioneros de guerra.

Especialmente provocador es un pasaje del libro que se refiere al canibalismo entre las tropas. No está claro cuánto de eso se verá en el filme, pero resulta demasiado para algunos.

"No hubo canibalismo en lo absoluto", dijo Mutsuhiro Takeuchi, un educador con tendencias nacionalistas y sacerdote del sintoísmo. "Esa no es nuestra costumbre".

Takeuchi reconoció que Jolie es libre de hacer la película que ella desee, afirmando que los sintoístas creen en el perdón y el olvido. Sin embargo, exhortó a la actriz y cineasta a estudiar historia al decir que los criminales de guerra ejecutados fueron acusados de crímenes políticos, no de tortura.

"Hasta los japoneses no conocen bien su propia historia, así que surgen malentendidos", dijo Takeuchi, quien encabeza su organización de investigación, la Asociación Japonesa de Inteligencia Cultural.

Las películas de Hollywood que abordan temas delicados para los japoneses han tenido un historial complicado en el país.

Los cines dejaron de presentar el documental de 2009 ganador del Oscar "The Cove", sobre la cacería de delfines en la ciudad japonesa de Taiji, después de que el distribuidor fuera amenazado por gente que decía que la película denigraba "la cultura" del consumo de delfines, aunque la mayoría de los japoneses nunca han comido carne de delfín o de ballena.

Roland Kelts, periodista y experto en cultura japonesa, dijo que el escándalo por "Unbroken" es como el que causó "The Cove": "banal y predecible".

"Ninguno de ellos han visto la película, y aunque está basada en la historia de un hombre es un largometraje de ficción, no es un documental. Hay muchas películas que retratan la brutalidad y lo inhumano de la guerra", dijo.

Jolie señaló recientemente en una gira de promoción en Australia que quería retratar una historia humana que diera esperanza, mientras que señaló que la guerra "muestra los extremos" de lo bueno y de lo malo en la gente.

El estreno de "Unbroken" surge en un momento en el que Japón trata de restarle importancia a la colonización que hizo en sus países vecinos y los actos agresivos realizados por el Ejército Imperial durante la Segunda Guerra Mundial.

Por ejemplo, algunos políticos disputan el papel de los soldados japoneses en la Masacre de Nankín, que comenzó en 1937, en la que cerca de 300.000 chinos fueron asesinados. Dicen que la cifra está inflada.

De manera similar rechazan los estudios históricos que muestran que mujeres de varios países asiáticos, especialmente de Corea, fueron obligadas por el ejército japonés a prostituirse. Algunos se oponen al término de "esclavas sexuales" que la ONU utiliza y prefieren el eufemismo de "mujeres de confort".

Japón no siempre se ha opuesto a las películas de Hollywood sobre la Segunda Guerra Mundial.

La cinta de 2006 "Letters From Iwo Jima" de Clint Eastwood, que se enfoca positivamente en un comandante amable interpretado por Ken Watanabe, tuvo una buena recepción.

Los directores japoneses también han hecho películas que critican la guerra. Akira Kurosawa hizo "No añoro mi juventud", así como "Ran" y "Los siete samuráis". "La bala humana" de Kihachi Okamoto y "El arpa de Birmania" de Kon Ichikawa transmiten mensajes contra la guerra.

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En Internet:

http://www.unbrokenfilmintl.com/ww/

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Yuri Kageyama está en Twitter como twitter.com/yurikageyama