Ley prohibirá encasillamiento racial en Tennessee

Todas las agencias del orden de Tennessee tendrán que adoptar políticas que prohíban el encasillamiento racial, de acuerdo con una propuesta de ley presentada ante la Legislatura local.

La ley es promovida por el republicano Brian Kelsey, representante de Germantown, y el demócrata John Deberry, de Memphis.

Kelsey dijo el jueves en un comunicado que la medida es una respuesta al tiroteo en que murió el adolescente negro Michael Brown, en Ferguson, Missouri, y a las manifestaciones que ocurrieron cuando un jurado de investigación anunció su decisión de no presentar cargos contra el policía blanco Darren Wilson, responsable de la muerte.

"Estés o no de acuerdo con la decisión tomada en Ferguson, debemos estar de acuerdo en que el encasillamiento racial no debe existir en las agencias encargadas de aplicar la ley en nuestro estado", señaló Kelsey.

Una vocera de la Asociación de Jefes de Policía de Tennessee no respondió de inmediato a un mensaje en el que se pedían comentarios.

Esfuerzos previos por prohibir el encasillamiento racial no han sido aprobados por la Legislatura. En 2005, legisladores ordenaron un estudio al auditor acerca del papel de la raza en las detenciones que hacía la Patrulla de Caminos de Tennessee.

El estudio dado a conocer dos años después encontró que los policías tendían a detener y revisar más a conductores de origen hispano que a blancos y negros.

Al analizar reportes de 240.000 detenciones de tráfico hechas por ese cuerpo en 2006, se encontró que a alrededor de 9 de cada 10 conductores detenidos se les aplicó una multa. Uno de cada 19 conductores de origen hispano al que se le marco el alto fue arrestado, mientras que sólo uno de cada 32 automovilistas negros fue arrestado, y uno de 49 entre los blancos.

Mike Walker, comandante de la Patrulla de Caminos en ese momento, dijo en respuesta al estudio que los policías no saben a qué grupo racial pertenece el conductor hasta que lo detienen y que las estadísticas podían estar sesgadas porque tenían como base los conductores con licencia y los hispanos que viven en Estados Unidos sin residencia legal carecen de licencia de manejo.

La oficina del auditor informó el jueves que no ha hecho estudios sobre el tema en fecha reciente.