Greenpeace se disculpa por táctica en Nazca

El director general de Greenpeace viajará a Perú para disculparse personalmente por la táctica del grupo ambientalista en las líneas de Nazca, que según las autoridades dañó esa maravilla arqueológica.

El grupo indicó el miércoles estar dispuesto a aceptar las consecuencias. El viceministro de Cultura peruano le dijo a The Associated Press el martes por la noche que su gobierno tratará de levantar cargos penales contra activistas de Greenpeace que presuntamente dañaron las líneas al dejar huellas en el desierto adyacente.

"Comprendemos completamente que esto se ve mal", afirmó Greenpeace en un comunicado. "Dimos la impresión de ser descuidados e insensibles".

Greenpeace suele irritar a gobiernos y compañías que considera infringen las leyes ambientales. La acción del lunes buscaba promover la energía limpia entre los delegados de 190 países que participan en las conversaciones de las Naciones Unidas sobre el cambio climático que se llevan a cabo en Lima.

Pero el grupo indicó en el segundo de dos correos electrónicos enviados el miércoles que reconoce haber ofendido profundamente a muchos peruanos.

Informó que el director general de Greenpeace, Kumi Naidoo, viajará a Lima esta semana para ofrecer disculpas. El grupo ambientalista cooperará totalmente con cualquier investigación y está "dispuesto a enfrentar consecuencias justas y razonables", señaló el comunicado.

En la estratagema aplicada en el desierto costero de Perú, donde se encuentra el sitio arqueológico que la ONU declaró Patrimonio Mundial, los activistas colocaron un mensaje que promovía la energía limpia junto a la afamada figura de un colibrí formado por piedras negras sobre fondo blanco.

Jaime Castillo, viceministro de Cultura, consideró que se trata de una "verdadera cachetada a todo lo que los peruanos consideramos como sagrado".

Indicó que el gobierno buscará impedir que los responsables salgan del país y les pedirá a los fiscales que interpongan cargos por "atentado contra monumentos arqueológicos", un delito que se castiga hasta con seis años de cárcel.

Los activistas ingresaron a un área de acceso "estrictamente prohibido" en la que colocaron grandes letras amarillas de tela que afirmaban: "Tiempo para el cambio: el futuro es renovable". Después de las críticas iniciales dijeron que fueron absolutamente cuidadosos de no alterar nada.

Castillo dijo que a nadie, ni siquiera a presidentes o ministros de gabinete, se le permite ingresar sin autorización a donde los activistas se metieron, y los que sí tienen permiso deben utilizar zapatos especiales.

Las líneas de Nazca forman enormes dibujos de criaturas vivas, plantas estilizadas y figuras imaginarias elaboradas sobre la superficie, las cuales tienen una antigüedad de entre 1.500 y 2.000 años.

Martin Kaiser, jefe de la delegación de Greenpeace que asistió a las conversaciones sobre el clima, dijo que ninguna de las personas que participaron en la estratagema ha sido arrestada.

"Creo que los activistas siempre asumen la responsabilidad de lo que están haciendo", señaló. "Es evidente que subestimamos lo delicado de la situación".

No quiso decir si algún activista enfrenta sanciones internas en el grupo por la medida.