Texas no revela costo de archivo de García Márquez

La Universidad de Texas rechazó el miércoles revelar el precio que pagó por el archivo del premio Nobel de Literatura colombiano Gabriel García Márquez y dijo que solicitará al secretario de Justicia del estado autorización para mantener esos detalles de manera confidencial.

La universidad había revelado antes el precio de adquisiciones similares y los esfuerzos por mantener en secreto el costo de los objetos de García Márquez posiblemente llamen la atención en los círculos literarios y legales por su impacto en futuras negociaciones para otros archivos y en la ley de transparencia de Texas.

La adquisición del archivo ya ha creado controversia en Colombia y México, donde se ha criticado que termine en un país con el que el autor colombiano residido en México solía tener diferencias. La colección incluye materiales que abarcan medio siglo y manuscritos originales de una decena de libros como "Cien años de soledad".

Las autoridades de la Universidad dijeron que revelar el costo de la compra podría aumentar el precio de futuras colecciones en el mundo "cada vez más competitivo" de la compra de manuscritos.

"Los vendedores suelen revisar precios que han establecido precedentes para fijar precios cada vez mayores que afectan a la universidad y a los contribuyentes que ayudan a financiar la universidad", dijo el vocero de la institución Gary Susswein.

García Márquez murió en abril en la Ciudad de México. Su familia insiste que el archivo no fue entregado al mejor postor y que fue ofrecido al Centro Harry Ransom de la universidad por su reputación como un archivo literario de primera clase.

El Centro Harry Ransom tiene grandes archivos de Jorge Luis Borges, William Faulkner y James Joyce. Otros ganadores del Nobel incluidos en su colección son Samuel Beckett, T. S. Eliot, Ernest Hemingway y John Steinbeck.

The Associated Press preguntó por el precio del archivo de García Márquez cuando su venta fue anunciada el 24 de noviembre. Las autoridades del Centro Ransom se negaron inicialmente argumentando una ley estatal que protege los detalles de los contratos en un proceso competitivo de oferta.

Después AP presentó una solicitud formal para obtener el contrato bajo la ley de transparencia del estado. La universidad notificó a AP en una carta el miércoles que no revelará el contrato ni el precio del archivo además de que pedirá que el secretario de justicia del estado proporcione su apoyo a través de una opinión.

Joe Larsen un abogado de la Fundación de Libertad de Acceso a la Información de Texas y experto en la ley de transparencia dijo que una decisión que apoye a la universidad pasará por encima de gran parte de la ley de transparencia.

"Si se mantiene abrirá un hueco en la ley de archivos públicos tan grande que coartará cualquier vigilancia a los gastos públicos", dijo Larsen.

Susswein insistió que otras adquisiciones de la Universidad y sus gastos, como los salarios, seguirán siendo divulgados.

Las revelaciones del Centro Ransom sobre adquisiciones literarias anteriores no muestran un patrón de aumento en los precios.

En 2005 el centro pagó 5 millones por las notas sobre el Watergate de los reporteros Bob Woodward y Carl Bernstein. Pagó 2,5 millones por el archivo de Norman Mailer en 2008 y 1,5 millones por el del premio Nobel J.M. Coetzee en 2011.

El Centro Ransom compró esas colecciones bajo la dirección de Thomas Staley, quien se retiró en 2013. Su cargo lo ocupa actualmente Stephen Enniss, quien trabajó en la Biblioteca Folger Shakespeare y en la Biblioteca de Manuscritos, Archivos y Libros Raros de la Universidad Emory, instituciones de carácter privado.