Religiosos piden a senador McConnell por migrantes

Líderes religiosos pidieron el miércoles al senador republicano Mitch McConnell, futuro presidente del Senado, que apoye un alivio para siete inmigrantes actualmente refugiados en iglesias de todo el país para evitar su deportación.

Una delegación de autoridades religiosas provenientes de Portland, Denver, Tucson, Phoenix y Filadelfia entregó en la oficina McConnell, senador por Kentucky, una carta firmada por un centenar de iglesias estadounidenses, pidiéndole apoyo para implementar las medidas migratorias anunciadas el mes pasado por el presidente Barack Obama.

Los religiosos, acompañados por parientes de los siete inmigrantes refugiados en iglesias, ingresaron a la oficina y permanecieron de pie mientras cantaban y rezaban en voz alta.

Algunas de las familias presentes se beneficiarán por la suspensión de deportaciones anunciada por Obama, y otras no.

The Associated Press solicitó un comentario a la oficina de McConnell, sin obtenerlo de inmediato. Los republicanos presidirán las dos cámaras cuando el Congreso instale en enero su próxima sesión legislativa de dos años. McConnell será el presidente Senado.

Durante los últimos seis meses, varias congregaciones han abierto sus puertas como lugar de residencia permanente para siete inmigrantes que enfrentan órdenes de deportación.

Allison Harrington, pastora de la Southside Presbyterian Church en Tucson, dijo que el funcionamiento de su iglesia ha debido adaptarse desde que hace 125 días cedió una habitación a tiempo completo a la mexicana Rosa Robles.

"Estamos orgullosos de poder ayudar a Rosa. Ella es parte importante de nuestra comunidad y no queremos que pierda a su familia por una deportación", dijo a AP Harrington.

Gerardo Grijalva, de 11 años, señaló que lo más difícil de tener a su madre permanentemente en la iglesia es que "mi papá llega a veces tarde a su trabajo porque nos tiene que cocinar".

El estudiante de sexto grado también indicó que ya no puede salir con su hermano de ocho años a jugar fuera de su casa como solía hacerlo, y que con frecuencia llega retrasado a los entrenamientos de su equipo de béisbol para el que juega principalmente como lanzador.

Rosa llegó a Arizona en 1999 y fue arrestada diez años más tarde por una infracción de tránsito cuando se dirigía a su trabajo limpiando casas.

María Turcios, empleada de una fábrica y residente en Filadelfia viajó a la capital estadounidense para pedir el cierre del caso contra su hija Angela Navarro, refugiada hace 23 días en la West Kensington Ministry de esa ciudad.

La hondureña de 58 años de edad dijo a AP que lo más difícil sobre el caso migratorio de su hija ha sido "convivir con el miedo de que la vayan a deportar. Yo ni le pido que salga de la casa para que no se exponga".

Angela está casada con un ciudadano estadounidense pero no ha podido regularizar su situación porque recibió una orden de deportación hace una década.

Otros inmigrantes refugiados en iglesias son los mexicanos Francisco Pérez (Tucson) y Arturo Hernández (Denver), los guatemaltecos Luis López y Eleazar Pérez (ambos en Phoenix) y el salvadoreño Francisco Aguirre (Portland).

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Luis Alonso Lugo está en Twitter como: www.twitter.com./luisalonsolugo