Tribunal en Guatemala revisa expediente de general

El historial médico del general guatemalteco Mauricio Rodríguez Sánchez será revisado para determinar si padece una enfermedad terminal y puede enfrentar un juicio por genocidio.

El tribunal que juzgará Mauricio Rodríguez Sánchez por genocidio y crímenes contra la humanidad ordenó el miércoles al Instituto Nacional de Ciencias Forenses que revise el historial médico del general para establecer la veracidad de su estado médico. La justicia favoreció al militar el 4 de diciembre con una medida sustitutiva que le evitó la cárcel.

Rodríguez era director de inteligencia del exdictador Efraín Ríos Montt (1982-1983. A ambos se les se les acusa de haber ordenado la muerte de 1771 indígenas ixiles durante su mandato. Se realizará un segundo juicio a los militares por genocidio en enero de 2015, luego que el anterior fue anulado por errores procedimentales.

La fiscal de derechos humanos de Guatemala, Hilda Pineda dijo, tener dudas sobre el dictamen de que el acusado padece de "síndrome mielodisplásico o punto de leucemia" que sobrelleva una enfermedad terminal porque fue emitido por un médico del ejército de Guatemala, institución a la que pertenece el General Rodríguez.

Su abogado defensor, Saúl Calderón, estuvo de acuerdo en que se ratificara el estado de salud del militar, pero rechazó que se buscara establecer si sufre una enfermedad terminal porque "eso no lo puede saber un médico o la medicina, porque son los designios de Dios".

Rodríguez pagó una fianza por 65.000 dólares para gozar de arresto domiciliario y no ingresar en prisión mientras se celebraba el juicio anterior.

El general no ha puesto un pie en prisión porque desde que fue procesado por primera vez en octubre de 2011 permanece en el Centro Médico Militar por quebrantos de salud.

El tribunal constitucional anuló la sentencia de 80 años de prisión dictada contra Ríos Montt diez días después de haber sido condenado, en mayo de 2013. Rodríguez fue absuelto. Diversos errores procedimentales anularon el juicio, que está reprogramado para el próximo cinco de enero.

Según el informe de Naciones Unidas, durante el conflicto armado guatemalteco dejó 245.000 víctimas entre muertos y desaparecidos, de los cuales el 97% fue atribuido al ejército.