EEUU: Legisladores alcanzan acuerdo de gastos

Con el tiempo a punto de agotarse, republicanos y demócratas se pusieron de acuerdo el martes sobre una ley de gastos de 1,1 billones de dólares para evitar el cierre de las operaciones del gobierno y postergar hasta el 2015 una caldeada batalla política por las recientes decisiones ejecutivas del presidente Barack Obama en materia de inmigración.

El acuerdo permitirá que el gobierno opere normalmente hasta el 30 de septiembre, cuando concluye el año fiscal, con excepción del Departamento de Seguridad Nacional.

Los fondos de esa agencia se agotarán más adelante en el invierno del 2015, lo que dará a los republicanos una oportunidad para tratar de usar el vencimiento de dichos fondos como herramienta para obligar a Obama a echar atrás su decisión de proteger de la deportación a unos 4 millones de personas que viven sin autorización en el país.

Funcionarios dijeron que más tarde el martes se darían a conocer todos los detalles de la ley de gastos, una vez que ésta se publicara en línea.

Varios funcionarios dijeron que la medida incluiría una cláusula que permite que los fondos de pensión de las empresas reduzcan las prestaciones a los beneficiarios ya retirados, como parte de un esfuerzo por evitar el colapso de un sistema que paga prestaciones de retiro a millones de personas.

"El gobierno federal se va a quedar sin dinero en dos días... hemos estado tratando de trabajar con los líderes republicanos para evitar un cierre gubernamental", dijo Harry Reid, demócrata por Nevada y líder de la mayoría en el Senado, a media tarde.

El alto mando republicano indicó que por ningún motivo quería que pasara eso, y el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, dijo que esperaba una votación en ese foro sobre la ley de gastos para el jueves. De lo contrario, funcionarios dijeron que prepararían una medida a corto plazo para asegurar la continuación de las operaciones del gobierno uno o dos días con el fin de dar suficiente tiempo a que la iniciativa se apruebe en ambas cámaras.

El acuerdo coincide con el final de una era de control demócrata del Senado. Los legisladores republicanos tendrán mayoría en enero tras ganar nueve escaños en las elecciones legislativas del 4 de noviembre, y los senadores electos republicanos participaron en una sesión de estrategia a puerta cerrada durante el día.

Antes de que se le acabe el tiempo a su mayoría, Reid dijo que quiere asegurar la confirmación de nueve nominados más de Obama a la judicatura y aprobar el nombramiento de Vivek Murthy como secretario de Salubridad.

Pero no todos los republicanos concordaron con la estrategia de posponer la batalla por el tema de la inmigración. Algunos legisladores conservadores exigieron un cambio en el proyecto de ley de gastos con el fin de negar el uso de fondos federales para implementar la nueva política del presidente. Pero los líderes decidieron lo contrario, apostando a que incluso con la deserción de conservadores, había suficiente apoyo bipartidista para aprobar la medida.

Los representantes republicanos eliminaron un obstáculo a la aprobación de la ley de gastos al anunciar que autorizarían un proyecto de ley separado para renovar una exigencia de que el gobierno federal asuma parte de los riesgos de seguro por terrorismo.

Otro factor que impulsó las conversaciones fue la preocupación por el destino financiero del fondo que asegura los fondos de pensión de empresas a través de la Corporación de Garantía de Prestaciones de Retiro, del gobierno federal. Esa agencia indicó en su informe anual más reciente que el déficit del fondo aumentó a 42.200 millones de dólares en el año fiscal que termina el 30 de septiembre, un incremento en comparación con 8.300 millones el año anterior, y que la probabilidad de una bancarrota es del 90% para el año 2025.

La agencia calcula que un máximo de 1,5 millones de retirados pudieran resultar afectados por cualquier cambio en la ley que permita una reducción de sus prestaciones.