Pareja real británica visita Nueva York

El príncipe británico Guillermo y su esposa Kate depositaron flores el martes en uno de los lugares más solemnes de la ciudad de Nueva York, el Monumento y Museo del 11 de Septiembre.

La pareja real caminó por la plaza bajo una lluvia copiosa y viento intenso resguardados por paraguas negros. Kate habló con el presidente del monumento y museo, Joe Daniels, antes de que la pareja depositara un ramo de flores junto a uno de los estanques que se construyeron donde se alzaban la torres destruidas en los ataques terroristas del 2001. Cada uno de los dos estanques tiene grabados los nombres de casi 2.900 muertos en dichos ataques en Nueva York, Washington y Shanksville, Pennsylvania.

Sesenta y siete ciudadanos británicos murieron en el ataque terrorista, la mayor cifra entre las víctimas extranjeras.

Después visitaron el museo que conmemora los ataques.

Un puñado de curiosos desafió el mal tiempo para divisar a los visitantes.

"Los adoro", dijo Kristina Crossan, una maestra de 24 años de Edison, Nueva Jersey. Su madre, Marianne Crossan, dijo que la lluvia era "un pequeño precio" para verlos.

Otra residente de Nueva Jersey, Krupa Shaw, se tomó el día libre en su trabajo para ver a la pareja.

La pareja real hizo su visita en el último día de su viaje a Estados Unidos. Fue su primera visita a Nueva York y Washigton.

El martes por la tarde debían asistir a un acto de recaudación de fondos para la Universidad de San Andrés, donde ambos se graduaron.

El lunes, Guillermo fue a la Casa Blanca y habló en una conferencia del Banco Mundial. Kate envolvió regalos de Navidad y ayudó a niños a decorar marcos de fotografías en una visita a un centro de desarrollo infantil.

El lunes por la noche la pareja asistió a una recepción en la residencia del cónsul general británico copatrocinada por la Royal Foundation y la fundación Clinton. A su llegada conversaron con la ex secretaria de estado Hillary Rodham Clinton. Después presenciaron un partido de baloncesto de la NBA.