Se profundiza la crisis política en Grecia

Los precios de las acciones sufrieron el martes su peor caída en décadas ante la preocupación de que Grecia se esté encaminando a una crisis política que podría poner en peligro su vital programa de rescate financiero.

El índice de referencia de Atenas perdía el 11,3% al promediar las operaciones el martes, en la peor caída en un solo día desde 1987, después que el gobierno conducido por los conservadores planteó la fecha para las elecciones presidenciales. Si la votación en el parlamento no resulta concluyente, podría conducir a elecciones generales.

La caída de la bolsa refleja los temores de que el principal partido de oposición izquierdista, Syriza, que encabeza las encuestas de opinión, pudiera ganar las elecciones generales. Syriza ha dicho que reclamará una reducción sustancial de lo que Grecia debe sobre los préstamos del rescate.

El partido no aclaró si apelará a una acción unilateral, una medida que aliviaría la carga de la deuda pero podría tener otras repercusiones negativas como disuadir a los inversionistas internacionales de prestar dinero al país durante años, obstaculizando su capacidad para reponerse financieramente después que mejore la economía.

El presidente griego tiene mínimo poder político. Pero la elección requiere una supermayoría que incluya el respaldo de algunos legisladores de oposición, lo que parece más allá del alcance de la frágil coalición gobernante. Si tres votaciones sucesivas entre el 17 y el 29 de diciembre resultan infructuosas, se deberá convocar a elecciones generales para principios de febrero, casi un año y medio antes de lo previsto.

En un mensaje televisivo el martes, el primer ministro Antonio Samaras postuló a Stavros Dimas, un personaje de su partido conservador y excomisionado de la Unión Europea para el ambiente, como el candidato presidencial del gobierno.

Pero todos los partidos de oposición han dicho que no respaldarán a ningún candidato que presente el gobierno, a fin de forzar elecciones nacionales.