El desalojo acecha a los acampados de Hong Kong

Las autoridades y los activistas hongkoneses se dirigen a un último choque, tras la publicación el martes de una orden judicial autorizando la retirada de las barricadas y tiendas que bloquean las calles del enclave financiero desde hace más de dos meses.

La orden de alejamiento del Tribunal Supremo, recogida en los periódicos, requiere que se retiren los obstáculos del distrito del Almirantazgo, donde se encuentra el principal campamento de protesta del centro de la ciudad.

Se trata de uno de los tres puntos ocupados por los manifestantes, liderados por estudiantes, desde el pasado septiembre para presionar en sus demandas de más democracia.

Las autoridades ya desarticularon el mes pasado otro punto de protesta, en el bullicioso barrio de Mong Kok, cumpliendo con otra orden judicial. La agresiva operación policial dio pie a varias noches de enfrentamientos violentos en las intrincadas calles del barrio, que terminaron con unos 160 arrestos.

Trabajadores del ayuntamiento desmantelarán el campo de protesta del Almirantazgo el jueves a partir de las 9 de la mañana, indicó Paul Tse, abogado de la empresa de autobuses que pidió la orden.

"Lo que me gustaría hacer ahora es una llamada pública a los estudiantes para que se alejen del lugar cuando hay tiempo de sobra", dijo a los periodistas, añadiendo que la empresa quería dar a los manifestantes tiempo suficiente para recoger sus pertenencias y marcharse del lugar.

Los organizadores estimaron que unas 200.000 personas se sumaron a las protestas en un comienzo, pero la asistencia ha ido bajando y sólo quedan un puñado de manifestantes en el campamento del Almirantazgo, próximo a la sede del gobierno local.

La Federación de Estudiantes de Hong Kong, uno de los grupos que organiza las protestas, dijo la semana pasada que está considerando retirarse, pero aún no ha tomado una decisión. El grupo lideró antes un intento fallido por rodear el complejo del gobierno, en un intento desesperado de último momento de presionar al gobierno por los requisitos de Beijing de filtrar a los candidatos en las primeras elecciones a dirigente del enclave, previstas para 2017.

El periódico South China Morning Post dijo que también se esperaba que el tercer y más pequeño punto de protestas, en el distrito de Causeway Bay, fuera desalojado al mismo tiempo. Citando fuentes policiales, el periódico dijo que en la operación participarían 3.000 agentes de policía.