Acusan de violación a conductor de Uber en India

La policía india arrestó el domingo a un conductor del servicio internacional de taxis particulares Uber que presuntamente violó a una joven en la capital del país.

Shiv Kumar Yadav, de 32 años, fue detenido en su localidad natal de Mathura, a unos 160 kilómetros (100 millas) al sur de Nueva Delhi, donde presuntamente ocurrió la agresión sexual el viernes, informó el policía Jag Niwas.

La mujer, que trabaja en una firma financiera, dijo que volvía a casa de una cena el viernes por la noche y que empleó la aplicación de celular Uber para pedir un coche que la llevara a casa, informó Alma Ming, una mujer policía de Nueva Delhi.

Según el diario Press Trust of India, la mujer de 26 años se quedó dormida durante el recorrido. Al despertar, el coche estaba detenido en un lugar apartado y el conductor la amenazó antes de violarla, agregó el diario.

La policía acusó Yadav de violar a la mujer, dijo Niwas. Fue llevando a Nueva Delhi, donde deberá comparecer ante una corte el lunes.

Uber dijo en un comunicado que había suspendido la cuenta del conductor y que coopera con la policía en la investigación. "Estamos trabajando con la policía mientras se hacen las investigaciones y los ayudaremos en todo lo que podamos para determinar lo que pasó", dijo el comunicado.

Mientras tanto, decenas de estudiantes se enfrentaron el domingo con la policía mientras intentaban entrar en el cuartel general de la policía en Nueva Delhi para protestar contra el aumento de violaciones en la capital.

"Estoy aquí para protestar contra las irregularidades y las fallas de la maquinaria del estado, que se niega a reconocer que las violaciones ocurren por sus fallas", dijo Urvashi Joshi, uno de los manifestantes.

Los manifestantes, de la Asociación de Estudiantes de India, se dispersaron después de protestar durante una hora.

Las autoridades indias, que durante décadas hicieron muy poco para combatir la violencia sexual, han enfrentado una creciente indignación pública desde diciembre 2012, cuando una joven fue violada en grupo en un autobús de Nueva Delhi en movimiento, un ataque fatal que provocó la indignación nacional.

La protesta en todo el país llevó al gobierno federal a apresurar una legislación que duplicó las penas de cárcel para los violadores a 20 años y que criminalizó el voyerismo, el acecho sexual y la trata de mujeres. La ley también tipifica como delito que los policías se nieguen a abrir casos en caso de una denuncia.

Las estadísticas oficiales dicen que cada año cerca de 25.000 violaciones en India, una nación de 1,2 millones de personas. Los activistas, sin embargo, dicen que el número es apenas un pequeño porcentaje del número real, ya que las víctimas a menudo son presionadas por sus familias o la policía a callar las agresiones sexuales.