Policía con cámaras no son panacea, según expertos

El uso de cámaras corporales en policía se ha convertido en una demanda recurrente a raíz de las decisiones con trasfondo racial tomadas por jurados instructores en Ferguson, Missouri, y Nueva York, pero los expertos advierten que un mayor uso de estos dispositivos puede plantear más preguntas que respuestas.

Normalmente lo que se graba puede parecer excesivo para una persona no familiarizada con el trabajo policial aunque los procedimientos que se aplican sean legales.

"Hay un refrán en la policía:' Es lícito, pero horrible'. Es técnicamente legal para hacerlo, pero es algo terrible (...) Tenemos que trabajar en la parte horrible, eso es en lo que tenemos que centrarnos", dijo Jim Bueermann, que dirige la organización sin ánimo de lucro Police Foundation.

Agentes de uno de cada seis departamentos en todo el país ahora patrullan con cámaras diminutas en sus pechos, solapas o gafas de sol. Y el presidente Barack Obama quiere gastar 74 millones de dólares en equipar a otros 50.000 policías en todo el país.

Una cámara grabó a un policía blanco de Nueva York aplicando una llave de inmovilización que provocó la muerte por asfixia a Eric Garner, un hombre negro desarmado. En Ferguson, Missouri, no había ninguna cámara que muestre qué ocurrió cuando un policía blanco disparó y mató al adolescente negro Michael Brown.

En ambos casos, el jurado investigador decidió no acusar a los agentes.

Muchos agentes de las fuerzas del orden están a favor del uso de cámaras y dicen que son eficaces.

El departamento de policía de Rialto, en California, dijo el año pasado, luego de un estudio de la Universidad de Cambridge de un año de duración, que las cámaras provocaron un descenso del 89% en las denuncias contra funcionarios frenando, posiblemente, el mal comportamiento de ciudadanos y los funcionarios. Además, en última instancia, limitan la responsabilidad del departamento.

"Si de mí dependiese, cada funcionario que patrulla con un uniforme llevaría una cámara corporal", dijo Martin J. Mayer, un abogado con sede en California que ha defendido a las fuerzas del orden durante más de 40 años.

La mayoría de los defensores de las libertades civiles apoyan su expansión a pesar de la preocupación sobre la creación de políticas que rijan su uso y su impacto sobre la privacidad. Los funcionarios están preocupados por estar bajo continua vigilancia o porque un comentario fuera de contexto pueda ser empleado por un supervisor para terminar con su carrera.

Las imágenes capturadas por la cámara ofrecen un registro independiente desde la perspectiva del funcionario y evidencias tangibles que no pueden ser modificadas, al contrario de lo que ocurre a menudo con testimonio de testigos influenciables o falsos, dicen los expertos. Pero la grabación está limitada y solo muestra lo que hay delante del agente una vez que está encendida.

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La periodista de AP Tami Abdollah está en Twitter como @latams.