Argentina aprueba reforma al código procesal penal

La Cámara de Diputados de Argentina convirtió en ley el jueves una polémica reforma al código procesal penal que otorga más poder a los fiscales, fija un límite de tres años para la vigencia de una causa penal y habilita la expulsión de extranjeros capturados al momento de cometer un delito.

La iniciativa, impulsada por el gobierno de Cristina Fernández, fue aprobada por 130 votos a favor y 99 en contra tras una maratónica sesión.

El eje central de la reforma establece un sistema acusatorio en lugar del anterior inquisitivo y deja en los fiscales la responsabilidad de la investigación y la recolección de pruebas en un proceso penal, las cuales bajo la antigua eran facultades de los jueces.

Bajo el nuevo modelo, el fiscal tendrá un máximo 15 días para decidir si investiga o desestima el caso.

La oposición, que votó contra la reforma, denunció que detrás de los cambios se busca garantizar la impunidad de los funcionarios del actual gobierno que están bajo sospecha de corrupción, y argumentó que a la cabeza de los fiscales hay una funcionaria afín al kirchnerismo.

Al lanzar el proyecto, Fernández afirmó que para combatir la inseguridad que aqueja a los argentinos era necesario agilizar los tiempos judiciales.

Además, el nuevo código regula la expulsión de extranjeros sin juicio cuando hayan sido sorprendidos cometiendo un delito y les prohíbe regresar por un período no menor a cinco años. Si es un extranjero nacionalizado o con familia radicada en Argentina, entonces se le da la opción de quedarse en el país y ser sometido a proceso.