Aliados prometen respaldo a Afganistán

Estados Unidos, Gran Bretaña y otros aliados prometieron el jueves no abandonar al nuevo gobierno de Afganistán, y el presidente del país dijo que "la paz es la principal prioridad", en momentos en que los afganos viven la retirada de la mayoría de las tropas extranjeras y un aumento de los ataques del Talibán.

En una reunión de un día de representantes de más de 60 países, el presidente afgano Ashraf Ghani dijo que los observadores que predijeron un desastre para Afganistán con la reducción de la presencia militar extranjera se equivocaron.

"La historia no se repetirá. Hemos superado el pasado", les dijo Ghani a diplomáticos al final de la conferencia.

Las conversaciones se centraron en cultivar una sociedad civil, eliminar la corrupción y alentar las reformas políticas, en una reunión que fue menos para recaudar fondos que para fortalecer la determinación en Kabul y el resto del mundo en un momento crítico para Afganistán.

Ghani fue elegido en septiembre, en la primera transferencia pacífica del poder en Afganistán, pero aún no ha formado gabinete.

Dijo que está confiado en que el país superará sus retos.

"Esperamos no necesitar más apoyo directo de combate, porque lo último que queremos es más sangre", dijo. "la paz es la principal prioridad para nosotros".

El primer ministro británico David Cameron les aseguró a los afganos que "estamos con ustedes a lo largo del camino".

La misión de combate de las fuerzas internacionales concluye el 31 de diciembre, aunque Ghani ha firmado acuerdos de seguridad con Washington y la OTAN para permitir una continuación de la presencia militar. Unos 10.000 soldados estadounidenses permanecerán para el final del año.

El Talibán ha tratado de desestabilizar el gobierno de Ghani y preocupar a agencias internacionales con una serie de ataques en Kabul.

Afganistán llegó a la conferencia en busca de garantías de que no será olvidado una vez se retire la mayoría de las tropas extranjeras. Occidente a su vez quiere ver un gobierno estable y medidas para frenar la corrupción que ha plagado desde hace tiempo Afganistán.

Ghani prometió implementar reformas fundamentales, y dijo que los afganos el gobierno de unidad que formó con su antiguo rival político Abdulá Abdulá.

Económicamente, admitió, "no nos ha ido bien. Pero ése es el reto que heredamos".

Indicó que va a combatir la corrupción, y le dijo a las firmas internacionales que "estamos empeñados con hacer negocios de forma diferente".

Michael Keating, experto del centro de estudios Chatham House y enviado de la ONU en Afganistán, dijo que los donantes internacionales se sentían cautelosamente optimistas por la agenda de reformas de Ghani.

"La impresión es que él representa una oportunidad tras la salida de Hamid Karzai", el presidente previo al que muchos acusaban de hacer poco contra la corrupción.