La terapia con animales contribuye al bienestar

Aunque parezca mentira, dos caballitos diminutos entraron trotando en un hospital.

Médicos y pacientes no podían ver lo que creían cuando los dos caballos enanos entraron por el corredor de la unidad pediátrica en el Centro Médico de la Universidad Rush en Chicago. Algunos pequeños pacientes que estaban conectados a soportes intravenosos se asomaron al pasillo y niños demasiado enfermos como para salir de sus cuartos se entusiasmaron cuando los animalitos llegaron junto a sus lechos.

Mystery y Lunar, apenas del tamaño de perros grandes, son equinos en una misión terapéutica para ofrecer alivio y distracción a los enfermos. Es un papel que a veces asumen perros en algunas clínicas. Según estudios y versiones anecdóticas, la terapia animal podría beneficiar a los pacientes y acelerar su recuperación.

Los caballos enanos agregan el elemento sorpresa, ya que muchos niños ni siquiera saben de su existencia más allá de los cuentos de hadas.

"Quiero uno", rogó Elizabeth Duncan, de 14 años, mientras acariciaba el hocico de Mystery desde su lecho en el hospital.

Estos caballitos y otros dos pertenecen al grupo de terapia animal "Mane in Heaven", con sede en Lake in the Hlls, un suburbio al noroeste de Chicago. Han visitado asilos para ancianos y centros para discapacitados, pero la de noviembre fue la primera visita a un hospital. Fue también la primera sesión de terapia equina para Rush, y se planean otras.

"Hemos tenido desde hace tiempo terapia asistida por animales aquí en Rush y hemos visto los enormes beneficios que los animales pueden ejercer sobre la mayoría de los niños; la alegría que les proporciona", comentó Robyn Hart, directora de servicios pediátricos.

Los caballos enanos "son algo que la mayoría de la gente, niños o adultos, no ha visto nunca, y por eso agrega una dosis de entusiasmo", dijo Hart. "Casi adquieren una dimensión mítica, como si tuviesen alas".

Algunos confunden estos caballitos con los conocidos ponies Shetland, pero estos son menos rechonchos. La terapia que ofrecen contrasta fuertemente con el ambiente austero y técnico del hospital.

"Son tan hermosos y dulces", comentó Emily Pietsch, de 17 años, paciente epiléptica.

La propietaria de Mane in Heaven, Jodie Diegel, ex enfermera obstétrica, dice que los caballitos provocan "sonrisas, alegría, amor y risas y eso es un modo de cicatrizar heridas".

Algunas investigaciones sugieren que la terapia asistida por animales podría mitigar el dolor y disminuir la presión sanguínea, además de reducir el temor y la tensión en los niños hospitalizados.

Una revisión de diez años de estudios de terapia con perros, publicada en abril en la revista de la Southern Medical Association, concluyó que es segura y puede ser efectiva. La Dra. Caroline Burton de la Clínica Mayo en Jacksonville, Florida, una coautora del informe, es propietaria de siete perros, cuatro caballos regulares y un asno, y apoya con entusiasmo la terapia con animales.