Entregan 26 osamentas de víctimas de paramilitares

Los restos óseos de 26 personas víctimas de la violencia paramilitar fueron entregados el miércoles a sus familiares en un emotivo acto en el noroeste del país.

En el evento, celebrado en la ciudad de Montería, capital del departamento de Córdoba y a unos 505 kilómetros al noreste de Bogotá, la Fiscalía General entregó a su familia los restos óseos de los hermanos Ochoa, de 17 y 18 años y quienes fueron asesinados en 1981.

También fue entregada la osamenta de Luis Gaviria, quien por más de 17 años fue reportado como desaparecido y sus restos fueron encontrados el año pasado en una finca del municipio de Turbo, en el departamento de Antioquia y a 490 kilómetros al noroeste de la capital colombiana.

Entre las osamentas también figuraron las de una mujer que en 1998 fue asesinada en lo que en Colombia se conoció como la masacre de El Diamante, Córdoba, en la que fueron asesinadas 12 personas más.

Otro caso fue el de Miguel Alberto Hernández, un menor de 17 años, vendedor de helados y quien fue asesinado, torturado y decapitado por miembros del paramilitar Bloque Córdoba en una finca del mencionado departamento.

Los hechos fueron confesados por Jesús Fontalvo Sánchez, alias "el Pájaro", hombre de confianza del cabecilla paramilitar Salvatore Mancuso, quien fue extraditado a Estados Unidos en mayo de 2008 bajo cargos de narcotráfico.

Según las investigaciones, las personas fueron desaparecidas o asesinadas entre 1981 y 2005 por miembros del Bloque Córdoba, Héroes de Tolová y la llamada "Casa Castaño", de los hermanos Fidel, Vicente y Carlos, quienes fueron los principales fundadores de los escuadrones paramilitares en el país.

Las autoridades tienen establecido que Fidel y Carlos Castaño fueron asesinados por sus propios hombres en 1994 y 2004, respectivamente. Se presume que Vicente corrió igual suerte, aunque su cadáver no ha sido hallado.

En Córdoba, desde 2007 a la fecha, han sido entregados más de 300 restos de víctimas del conflicto.

Tal vez ningún departamento de Colombia tuvo tan presencia paramilitar como Córdoba. De hecho, las principales fincas y campamentos de los hermanos Castaño y de Mancuso quedaban allí.

La Fiscalía calcula que en Colombia al menos 41.000 personas fueron desaparecidas con ocasión del conflicto armado, mientras a los paramilitares se les atribuye hasta 156.000 asesinatos desde 1980 al 2004.

Entre esas víctimas podrían estar algunos de los desaparecidos, según ha dicho la Fiscalía.