Brasil pide pagar a 37 bolivianos explotados

La fiscalía laboral de Brasil acordó con dos empresas textiles que indemnicen por 390.000 dólares a 37 bolivianos que eran víctimas de trabajo esclavo.

Los migrantes fueron rescatados de una fábrica textil que produce ropas para la popular tienda Renner. Las empresas Confecciones Kabriolli e Industria Textil Betilha firmaron el acuerdo con el Ministerio Público de Trabajo para pagar por los salarios que debían y los daños morales por someterlos a "condiciones análogas a la esclavitud", informó la fiscalía el martes por la noche.

Los fiscales Ronaldo Lima dos Santos y Cristiane Aneolito Ferreira dijeron que el acuerdo con las empresas que confeccionaban ropas para la marca de moda rápida "no exime la responsabilidad de las tiendas Renner y no reconoce la legitimidad de su cadena de producción".

"Nuestro enfoque principal era para los trabajadores", expresó Dos Santos. "Tenemos una preocupación muy grande con estos trabajadores para que la comunidad boliviana entienda que estamos actuando para mejorar su situación. Queremos mostrarles que ellos tienen derecho a trabajar aquí en este país con dignidad, como cualquier brasileño".

Los fiscales acusan a la empresa Renner, la segunda cadena de tiendas departamentales más grande del país, de beneficiarse de la utilización de mano de obra barata por parte de sus fabricantes.

La empresa dijo el miércoles en un comunicado que rechaza el uso de trabajadores empleados de forma irregular y agregó que sus proveedores firman contratos obligándolos a cumplir con la actual legislación laboral, y que la compañía está trabajando para mejorar su proceso de auditoría y certificación de sus proveedores.

Renner informó que las dos empresas que indemnizarán a los trabajadores ya rompieron sus contratos con la mujer que dirigía el taller de costura donde trabajaban los bolivianos.

Las autoridades aclararon que, a pesar del acuerdo, la investigación continúa. Exigieron que las empresas recontrataran a los trabajadores en febrero de 2015 para laborar en otros talleres.

Los bolivianos fueron rescatados entre octubre y noviembre en un taller de costura en la ciudad de Sao Paulo que es propiedad de una boliviana. Vivían en dormitorios divididos por cortinas de tela con falta de higiene y privacidad. Trabajaban jornadas de 14 horas y con salarios muy por debajo del salario mínimo.

Miles de bolivianos han migrado a Brasil en los últimos años para trabajar en fábricas textiles de la región metropolitana de Sao Paulo y sus alrededores. Autoridades han reforzado investigaciones ante evidencias de que en esos talleres de costura, inmigrantes bolivianos y de otros países trabajan en condiciones deplorables.