Brasil: Congreso alarga debate de ley de superávit

El Congreso brasileño alargó hasta la madrugada del jueves la discusión de un proyecto de ley que permite al gobierno registrar un déficit luego de que la sesión se extendiera más de 14 horas por intentos de la oposición de derribar la polémica iniciativa.

Diputados y senadores debatían la posibilidad de modificar la ley de directrices presupuestarias para que el gobierno pueda incumplir su meta de superávit sin sufrir las consecuencias de un mal manejo fiscal.

Los legisladores de partidos opositores presentaron varias peticiones que aplazaron el voto de la iniciativa enviada por la presidenta Dilma Rousseff. La discusión en sesión conjunta ocurre un día después de que fuera suspendido el debate la noche del martes por revueltas entre manifestantes, legisladores y policías dentro de la asamblea.

Aunque no se repitieron los incidentes de la noche interior, la discusión fue encendida. Varios diputados y senadores repitieron en tribuna que la aprobación le otorga una amnistía a Rousseff, en vez de sancionarla por no cumplir con su responsabilidad fiscal al dejar que el gobierno termine 2014 en números rojos.

El derrotado candidato presidencial de la oposición Aécio Neves, senador del Partido de la Social Democracia, acusó a Rousseff de engañar sobre el rumbo que tomaría la economía durante la campaña que antecedió su reelección en octubre.

"La oposición seguirá firme y continuará diciendo 'no al desgobierno, no a la irresponsabilidad y no al descontrol de la economía''', afirmó Neves.

El proyecto de ley elimina una restricción en el cálculo de gastos e ingresos para que técnicamente el gobierno cumpla con la meta aunque registre un déficit. Aumenta una cantidad que funciona como un descuento que viene de exenciones tributarias y de un Programa de Aceleramiento de Crecimiento.

Como actualmente estipula la ley, el gobierno puede recurrir sólo hasta 26.000 millones de dólares para registrar un número positivo en sus cuentas. La aprobación de la iniciativa levantaría dicha restricción este año para tomar la cantidad que necesitan las autoridades para llegar a la meta de superávit de 1,9% de su producto interno bruto establecida para 2014, equivalente a unos 38.500 millones de dólares. El gobierno acumuló en los primeros nueve meses un déficit de casi 6.000 millones de dólares.

Si la iniciativa no es aprobada funcionarios advirtieron que se podrían recortar inversiones y suspender exenciones tributarias.

Equilibrar los ingresos y gastos es el primer objetivo para el economista Joaquim Levy, quien fue anunciado el viernes como ministro de Hacienda para el segundo mandato de Rousseff. Dice que eso va a "aumentar la confianza en la economía brasileña".