Guatemala: Jueces mantienen beneficio a Ríos Montt

Un tribunal superior negó el martes la petición de anular el arresto domiciliario que benefició al acusado de genocidio General Efraín Ríos Montt, solicitada por la fiscalía guatemalteca.

La presidenta del tribunal Janeth Valdez atribuyó el rechazo a que "no habían variado las circunstancias cuando se otorgó las medidas de coerción, caución económica y arresto domiciliario".

Ríos Montt fue condenado por otro tribunal a 80 años de prisión el 10 de mayo de 2013 por el genocidio de 1.771 indígenas ixiles a manos del ejército guatemalteco que él comandaba en 1980, pero la condena fue anulada diez días después por la Corte de Constitucionalidad guatemalteca que ordenó un nuevo debate.

Héctor Reyes, abogado representante de las víctimas de genocidio, explicó que en la audiencia en la que se revisaron las medidas de cohesión que mantienen los militares la defensa de Ríos Montt también solicitó que se no se diera inicio al nuevo debate programado para el 5 de enero de 2015, pero fue rechazado por el Tribunal.

"Estamos con la fecha, con la audiencia de hoy el tribunal limpió la mesa, porque no hay más que hacer, creemos que hay grandes posibilidades de iniciar el debate, desde noviembre de este año estamos de nuevo preparando a las víctimas que darán su testimonio", dijo Reyes.

El tribunal de Mayor Riesgo también benefició el martes al ex jefe de inteligencia de Ríos Montt, José Mauricio Rodríguez Sánchez, a quién concedió una fianza de 500.000 quetzales (unos 65.000 dólares) para poder obtener su libertad. En el juicio de 1013 fue absuelto de los cargos de genocidio.

"Se hizo justicia, estuvo bien, lo único es que la caución económica no se puede pagar, pusieron medio millón (de quetzales) y no se tiene recursos para eso, entonces seguimos en una difícil situación...mi cliente no tiene los recursos", dijo Cesar Calderón abogado defensor de Rodríguez Sanchez a The Associated Press vía telefónica.

Ríos Montt fue presidente de facto entre el 23 de marzo de 1982 y el 8 de agosto de 1983, tiempo en el cual, según el informe de la Iglesia Católica denominado Recuperación de la Memoria Histórica de 1998, más de 600 aldeas fueron arrasadas, hecho que provocó asesinatos, desplazamientos forzosos y violaciones masivas, entre otros.

Guatemala vivió una sangrienta guerra de 36 años (1960-1996) que culminó con los acuerdos de Paz. Según la ONU, al menos 245.000 personas murieron y desaparecieron durante el conflicto armado.