Brasil: incidentes obligan suspensión de sesión

Un disturbio entre manifestantes, legisladores y policías obligó al Congreso Nacional a suspender una sesión el martes en la que diputados y senadores votarían un proyecto de ley enviado por la presidenta Dilma Rousseff que permite al gobierno registrar un déficit en el 2014.

Rousseff esperaba que una alianza entre líderes parlamentares fuera suficiente para aprobar la iniciativa que levanta una restricción en el cálculo de los gastos e ingresos para que el gobierno termine el año en números rojos y no sufra las consecuencias de un mal manejo fiscal. Renan Calheiros, presidente del senado quien también dirige las sesiones conjuntas de las dos cámaras, dijo que la sesión se retomaría la mañana del miércoles.

Desde el principio de la sesión, legisladores de la oposición reclamaron que no dejaran entrar a personas al salón para presenciar el debate en torno al controversial proyecto de ley. Las personas que asistieron a la discusión comenzaron a gritar consignas en contra del gobernante Partido de los Trabajadores. En un momento, los manifestantes parecieron gritar una palabra ofensiva a una senadora. Luego, algunos manifestantes y parlamentares se empujaron y se enfrentaron físicamente con los guardias de seguridad.

Antes de comenzar el tumulto, el diputado Pauderney Avelino, del partido Demócratas, criticó una medida que el gobierno adoptó la semana pasada en la que se condicionó la liberación de recursos presupuestarios solo si se deja de cumplir con el superávit al aprobar el proyecto de ley sometido a discusión el martes.

"El gobierno está haciendo un chantaje con el Congreso Nacional", dijo Avelino. "Deberían asumir que hay un déficit. Y al contrario, están ampliando los recursos".

Cada año el gobierno establece una meta de superávit que se utiliza para pagar los intereses de la deuda pública. Para 2014 Brasil debería haber ahorrado 1,9% de su Producto Interno Bruto. Sin embargo, el gobierno acumuló en los primeros nueve meses un déficit de casi 6.000 millones de dólares.

El proyecto de ley propone ampliar una cantidad que funciona como un descuento que viene de exenciones tributarias y de un Programa de Aceleramiento de Crecimiento. Sin el cambio en la ley, el gobierno puede recurrir sólo hasta 26.000 millones de dólares para registrar un número positivo en sus cuentas. La aprobación de la iniciativa levantaría dicha restricción este año para tomar una cantidad mayor que necesita el gobierno para llegar a la meta fiscal de 1,9%, o unos 38.500 millones de dólares. Es decir, la modificación en la ley le da la libertad al gobierno de registrar un déficit en el 2014.

Si la iniciativa no es aprobada el gobierno advirtió que se podrían recortar inversiones y suspender exenciones tributarias.

La oposición dice que Rousseff debe ser sancionada por no cumplir con su responsabilidad fiscal.

El economista Joaquim Levy dijo el viernes al ser anunciado como ministro de Hacienda para el segundo mandato de Rousseff que el primer objetivo es equilibrar los ingresos y gastos para "aumentar la confianza en la economía brasileña".