El mundo busca en Perú acuerdo climático

Delegados de más de 190 países iniciaron el lunes una conferencia de 12 días calificada como el último eslabón de decenios de negociaciones para lograr en París, en 2015, un nuevo acuerdo sobre el cambio climático global.

El presidente Ollanda Humala, quien se dirigió a los delegados en una transmisión videográfica desde sus oficinas a unos 5 kilómetros de distancia, declaró que el cambio climático era obra del hombre que "en algún punto de su historia. se dejó cautivar por la ambición" y el desenfreno.

El cardenal primado de la iglesia católica peruana, Juan Luis Cipriani, calificó la conferencia, la más grande realizada en Lima de todos los tiempos con unos 15.000 participantes, como "un circo" de manifestaciones no realistas.

"Es una vergüenza", dijo Cipriani en un programa radial que él protagoniza refiriéndose a la conferencia que ha movilizado también unos 12.000 policías. "Estamos preocupados por el clima del 2050 cuando ignoramos el hambre del 2014".

La posición de Cipriani es sin embargo opuesta a la del papa Francisco. En una reunión de mediados del mes en El Vaticano, Francisco expresó a Humala en una audiencia que apoyaba la reunión de Lima.

Las negociaciones han tenido un avance lento en sus ediciones anuales que precedieron a la conferencia de Lima. Pero, en los últimos tres meses China, Estados Unidos y la Unión Europea, los mayores contaminantes del mundo, han expresado intenciones de limitar sus emisiones en los próximos 10 a 15 años. Pero hasta el momento solo son intenciones.

"Este es un indicio importante para que el resto del mundo presente lo más antes posible sus compromisos", dijo la negociadora de la Unión Europea Elina Bardram, asistente de la reunión de Lima. "Tenemos 12 meses por delante y el reloj no se detiene".

Otros grandes contaminadores -India, Japón, Rusia y Australia-se encuentran entre los mayores emisores de gases contaminantes que no han expresado aún compromiso alguno para el nuevo acuerdo.

Con los compromisos que se formulen con meses de anticipación a la conferencia de París, los gobiernos esperan allanar el camino para un acuerdo histórico, luego de haber fracasado estrepitosamente hace cinco años en Copenhague.

La meta es cortar las emisiones de gas, especialmente las procedentes de la combustión de combustibles fósiles, consideradas por científicos como fuente principal del calentamiento global.

Las emisiones previas del tratado, el llamado Protocolo de Kyoto de 1997, cubría solamente a los países industrializados. Pero, las emisiones son también cada vez más extremas en el mundo en desarrollo.

Un elemento clave de la reunión de Lima será definir el tipo de información que deben proporcionar los países cuando expresen sus compromisos formales en el 2015, de modo que puedan ser comparados entre sí.

El principal propósito de las negociaciones es mantener el calentamiento global por debajo de los 2 grados centígrados comparados con la era pre-industrial de hace más de un siglo. Pero científicos han dicho que esa meta se está volviendo cada vez menos realista.

Las temperaturas globales promedio han llegado a un 0,8 C.