Buscan frenar medidas migratorias de Obama

Los legisladores conservadores buscaban el lunes impedir la entrada en vigencia de las medidas migratorias ejecutivas que anunció el presidente Barack Obama, en tanto que el secretario de Seguridad Nacional, Jeh Johnson, se aprestaba a hacer una firme defensa de las nuevas políticas frente a los detractores del Partido Republicano.

Es de "simple sentido común" la medida de Obama para amparar de la deportación a unos cuatro millones de inmigrantes que viven sin permiso en Estados Unidos, dirá Johnson el martes ante la Comisión de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes, en lo que será el primer testimonio del gobierno federal desde que el mandatario anunció las medidas hace dos semanas. Los republicanos tienen la mayoría en la Cámara de Representantes.

"La realidad es que, dados nuestros limitados recursos, estas personas no son una prioridad para la deportación", afirmó Johnson en su testimonio escrito preparado. "Es hora de reconocer eso y alentarlos (a los inmigrantes no autorizados) a que asuman su responsabilidad", agregó.

Los republicanos han anunciado que impedirán la aplicación de las medidas de Obama, pero se desconoce cómo lo harán. Los líderes del Partido Republicano en la Cámara de Representantes tenían previsto examinar opciones en una reunión a puerta cerrada con sus copartidarios el martes en la mañana.

El tema está ligado a la necesidad de aprobar para el 11 de diciembre una iniciativa de presupuesto o se correrá el peligro de una parálisis en oficinas oficiales. Los conservadores han anunciado que aprovecharán cualquier iniciativa de financiación del gobierno para bloquear las medidas de Obama, y el lunes, tanto dentro como fuera del Capitolio, propusieron que se estipule en alguna iniciativa que ningún dinero o pago "pueda ser utilizado por ninguna agencia para aplicar, administrar, efectuar o poner en marcha alguno de los cambios políticos" anunciados por Obama.

Otros conservadores han advertido que incluir esa posición podría dar pie a una parálisis del gobierno que sería contraproducente para el Partido Republicano, en virtud de que Obama la vetaría indudablemente. Los legisladores intentaban barajar otras alternativas, como una iniciativa de gastos de todo un año para la mayoría de las agencias del gobierno combinada con una medida de menor plazo para los departamentos relacionados con la inmigración.

Todos coincidieron en que deben detener a Obama después de las elecciones intermedias de noviembre en las que recuperaron el control del Senado y aumentaron su mayoría en la Cámara de Representantes.

"La decisión del presidente de pasar por alto al Congreso y dar amnistía a millones de inmigrantes ilegales es inconstitucional y una amenaza a nuestra democracia", dijo el representante republicano Michael McCaul, presidente de la Comisión de Seguridad Nacional de la Cámara, en un comunicado. "Usaré todas las herramientas a mi disposición para evitar que las medidas inconstitucionales del presidente se implementen, comenzando con esta audiencia".

Las medidas de Obama amparan de la deportación a personas que han estado en el país más de cinco años y tienen hijos que son ciudadanos estadounidenses o residentes permanentes.

Obama también amplió un programa que otorga permisos de trabajo y protege de la deportación a inmigrantes traídos al país cuando eran niños, y reordenó las prioridades de la policía migratoria para que se centre en los recién llegados y en quienes tienen antecedentes penales.

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La periodista de The Associated Press Alicia A. Caldwell contribuyó a este despacho.