Presidente afgano reestructurará la seguridad

Enfrentando una intensificada insurgencia del Talibán, el presidente afgano Ashraf Ghani planea despedir a líderes civiles y militares en las provincias más volátiles del país para revitalizar la lucha contra milicianos, dijeron funcionarios a The Associated Press.

El jefe de policía de Kabul, el general Mohamad Zahir, ya presentó su renuncia después de una serie de ataques en la capital durante tres días que costó la vida a cuatro extranjeros --incluido un empleado de la embajada británica-- y varios civiles afganos. Funcionarios y diplomáticos que hablaron con la AP dicen que a continuación Ghani retirará a gobernadores y generales en cinco provincias donde el talibán ha controlado territorio durante años.

Con las fuerzas de seguridad sufriendo una cifra alta de bajas al acercarse el 31 de diciembre, fecha oficial para el fin de la misión de combate de Estados Unidos y la Organización del Tratado del Atlántico Norte en Afganistán, el presidente elegido recientemente está empeñado en trazar un curso nuevo. Pero la presunta sigue siendo qué efecto tendrá a fin de cuentas la nueva organización en un país desgarrado por la guerra que se encuentra inmerso en corrupción y dividido por rivalidades étnicas y tribales.

"Ghani siente que hay necesidad de reforma dentro de las fuerzas armadas", dijo Franz-Michael Mellbin, representante especial en Afganistán de la Unión Europea. "Existe una debilidad inherente en la forma en que las fuerzas armadas han estado manejando su personal que no permitió que avanzaran los mejores y más brillantes".

Ghani planea reemplazar a funcionarios en las provincias de Kunduz y Baghdis, en el norte del país; en las provincias de Ghazni y Nangahar, en el este con frontera con Pakistán, y en la provincia de Helmand, en el sur, dijo a la AP el vocero presidencial Nazifullah Salarzai.

Los cambios en las provincias se realizarán en los próximos dos o tres meses y comenzará pronto, señaló.

"Serán reemplazados funcionarios de gobierno de alto rango", agregó Salarzai.

Áreas de las cinco provincias han estado bajo control del talibán durante años y las fuerzas de seguridad han sufrido bajas récord al sufrir ataques frecuentes de los insurgentes. Un ataque suicida con explosivos ocurrido el 23 de noviembre en un torneo de voleibol en la provincia de Paktika, en el oriente de la nación, mató al menos a 50 personas, siendo el ataque terrorista más mortífero del año en Afganistán.

Toso estos ataques pusieron presión al nuevo gobierno de Ghani, el cual ordenó a inicios de noviembre una revisión exhaustiva las fuerzas armadas y estrategia de seguridad del país. Se espera que la revisión se complete en seis meses.

Ghani firmó un acuerdo bilateral de seguridad con Washington y un acuerdo de establecimiento fuerzas con la OTAN que su predecesor Hamid Karzai se negó a firmar. Además, el presidente estadounidense Barack Obama aprobó una ampliación a misión de combate autorizando que tropas de Estados Unidos se enfrenten a insurgentes del Talibán, no sólo de al-Qaida, y que se proporcione ayuda aérea cuando sea necesaria.

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El periodista de The Associated Press Rahim Faiez contribuyó a este reporte.

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Lynne O'Donnell puede ser seguido en www.twitter.com/lynnekodonnell.