Brasil: senador urge renovación aviones de combate

El senador Ricardo Ferraco, presidente de la comisión de Relaciones Exteriores y Defensa de la cámara alta brasileña, urgió el jueves al gobierno a tomar una decisión sobre la renovación de su flota de aviones de combate ante el cercano vencimiento de la vida útil de su actual flota de naves Mirage.

Ferraco dijo esperar que el gobierno decida este año cuál de los tres modelos en disputa comprará para renovar la flota de la Fuerza Aérea Brasileña, una operación valuada en 5.000 millones de dólares aunque el costo final dependerá del modelo a escoger.

"Me parece que el gobierno no le está dando prioridad a un tema que es absolutamente relevante para un país de dimensión continental como el nuestro por la necesidad de tener capacidad de disuasión", expresó el legislador, quien dijo que el tema despertó preocupación en la comisión a su cargo.

En la disputa para vender las 36 aeronaves están las empresas sueca Saab, con el Gripen NG, la francesa Dassault con el Rafale y la estadounidense Boeing con el F-18 Super Hornet.

El legislador se quejó de que la decisión sobre los aviones se arrastra desde el final del gobierno del presidente Fernando Henrique Cardoso (1995-2002) y en los años transcurridos desde entonces otros países como Chile y Venezuela ya renovaron sus flotas de aviones de combate.

La presidenta Dilma Rousseff aplazó la decisión en 2011 en medio de medidas de corte presupuestario para hacerle frente a la crisis global.

El senador citó al comandante de la Fuerza Aérea, Juniti Saito, quien dijo en una reciente audiencia de la comisión que Rousseff tomaría una decisión antes de fin de año sobre el modelo escogido.

Según Ferraco, ya el gobierno pidió autorización al gobierno francés para vender su flota de aviones Mirage, por estar al final de su vida útil, con lo cual la protección de los cielos brasileños estará a cargo de aviones F-5 que calificó de "un avión limitado".

El senador advirtió que la compra de aviones es un proceso lento porque después de escogido el modelo habrá un período de 12 a 15 meses de negociación sobre los detalles del contrato, incluyendo la transferencia de tecnología que Brasil exige de parte del proveedor y el llamado "offset", que son las inversiones que el país vendedor hace en el que compra para compensar la operación.

Posteriormente, la entrega de los aviones puede requerir cuatro o cinco años más por el plazo de fabricación.

"Parece que el tema de defensa no es importante para un país con tantos problemas sociales, pero es fundamental para la vigilancia fronteriza", sostuvo el senador. "Tráfico de drogas y armas pasan por las fronteras y crean un infierno para las familias brasileñas. Invertir en la defensa nacional es trabajar por la calidad de vida de la población", añadió.

Ferraco viajará el martes a Suecia acompañado de otros integrantes de la comisión de Relaciones Exteriores y Defensa del Senado para conversar con altos representantes del gobierno de ese país y visitar la planta de Saab invitados por el gobierno sueco.

Indicó que pretende realizar visitas similares a Francia y Estados Unidos para conocer las plantas productoras de aviones de esos países.