Denver: oyen casos de inmigrantes de otro estado

Sentada junto a su hija de 11 años, una mujer de El Salvador narró cómo había huido de un marido violento. Su testimonio, rendido ante cámaras de video desde un remoto centro de deportación en Nuevo México, fue escuchado por un juez de inmigración en Denver.

La mujer, identificada solamente por sus iniciales, habló por medio de un intérprete y contó que su marido había quedado recientemente en libertad en un caso por asesinato. Dijo que su marido la estaba buscando y que por eso huyó a Estados Unidos.

Otra mujer que sostenía a su hijito adormilado de 5 años dijo que el pequeño estaba enfermo y que deseaba poder reunirse con familiares en Los Ángeles.

Los casos fueron transferidos a Denver por jueces en Arlington, Virginia. Las autoridades aducen que tiene más sentido efectuar el proceso en el mismo huso horario del centro de detención en Artesia, Nuevo México.

Las mujeres inmigrantes buscan asilo tras huir de la violencia en sus países, mayormente El Salvador, Guatemala y Honduras. Están brindando su testimonio frente a la cámara de video con sus hijos en la falda.

Un aumento en el número de inmigrantes procedentes de Centroamérica ha provocado un atolladero en los tribunales federales y en el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas.

Abogados de inmigración han interpuesto una demanda solicitando bloquear las deportaciones desde Artesia aduciendo que las inmigrantes allí detenidas no tienen acceso adecuado a abogados y se ven obligadas a lavar los baños y narrar hechos de violencia y violaciones delante de los niños.