Gran Bretaña: Ministro renuncia por escándalo

El gobernante partido conservador británico enfrentaba problemas el lunes para centrar la atención en sus políticas económicas, luego que un ministro de gobierno renunció en medio de un escándalo por haber enviado una delicada fotografía suya a un periodista que se hizo pasar por una joven simpatizante del partido.

Brooks Newmark renunció al cargo de ministro para la sociedad civil, tras enterarse de que quien recibió una foto suya, vestido con un pijama de cachemira, era en realidad un reportero del periódico sensacionalista Sunday Mirror, en lugar de una joven llamada Sophie, como él creía.

Newmark, quien está casado y es padre de cinco hijos, aceptó la completa responsabilidad por el infortunio y dijo a la cadena noticiosa ITV: "He sido un tonto. No puedo culpar a nadie más que a mí".

No obstante, algunos de sus colegas acusaron al diario de engañarlo.

Numerosos legisladores conservadores sostuvieron que fueron abordados en la red social Twitter por alguien que decía ser una veinteañera que trabajaba en relaciones públicas para el partido.

Uno de ellos, Mark Pritchard, informó que se quejará ante el organismo regulador de la prensa británica por la conducta del periódico.

El Sunday Mirror sostuvo que ese recurso estaba justificado porque la investigación de la conducta de los legisladores en las redes sociales es un asunto de interés público.

El escándalo fue una de dos sorpresas desafortunadas que opacan la conferencia anual de los conservadores que tendrá lugar en la ciudad de Birmingham, en el centro de Gran Bretaña, donde los ministros darán a conocer sus políticas con vistas a la elección de mayo.

Otro legislador conservador, Mark Reckless, anunció el sábado que se une al Partido Independentista del Reino Unido (UKIP por sus siglas en inglés), de militancia pequeña pero creciente, cuya oposición populista a la Unión Europea le ha ganado simpatía de los votantes. Reckless es el segundo legislador de los tories que renuncia a su escaño en el parlamento para ser candidato del UKIP, que actualmente no tiene representantes en la Casa de los Comunes.

Ambos escándalos dificultan que la atención se centre en las políticas económicas diseñadas por el primer ministro, David Cameron, cuyo ministro del Tesoro anunció el lunes una reducción al gasto en política social, y una reducción a los impuestos en pensiones heredadas.