Sentencian a canadiense en Cuba

Un empresario de Canadá fue sentenciado a 15 años de prisión en Cuba por cargos relacionados con actos de corrupción que funcionarios cubanos califican como parte de una extensa campaña contra los sobornos, informó la compañía canadiense que él preside.

El Tokmakjian Group, compañía automotriz con sede en Ontario, indicó que los cargos contra su presidente, Cy Tokmakjian, se habían fabricado como excusa para nacionalizar los 100 millones de dólares en activos que tiene la empresa en Cuba. La compañía describió el sábado el caso como "absurdo" y "caricatura de justicia".

Las autoridades registraron las oficinas de la automotriz en 2011 dentro de una campaña anti corrupción en la isla que ha afectado a ejecutivos extranjeros de al menos cinco países, así como a funcionarios cubanos y decenas de empleados cubanos en empresas estatales clave.

Los empresarios extranjeros consideran desde hace tiempo que los sobornos, desde una comida gratis hasta depósitos en efectivo en cuentas fuera del país, son un gasto inevitable para hacer negocios en Cuba. El presidente, Raúl Castro, ha dicho que erradicar la corrupción rampante es uno de los desafíos más importantes del país.

Más de 150 empresarios extranjeros y decenas de pequeñas empresas latinoamericanas y europeas han sido expulsados del país dentro de la campaña anti corrupción. Docenas de acusados han acabado en prisión, incluyendo unos pocos extranjeros y altos cargos del gobierno acusados de tráfico de influencias y aceptar sobornos.

Estos procesos, y las dudas sobre su imparcialidad, han congelado muchas inversiones actuales y potenciales en Cuba, que intenta atraer capital extranjero para reactivar la estancada economía.

La justicia cubana es conocida por sus rápidos juicios a puerta cerrada, con poco o ningún acceso a los medios. Las autoridades de la isla han dado poca información sobre el caso de Tokmakjian, más allá de anunciar el año pasado la rescisión de la licencia de operaciones de Tokmakjian Group debido a acciones no especificadas "que son contrarias a los principios y éticas que deberían caracterizar la actividad comercial, y contravienen el orden judicial cubano".

El vicepresidente de la empresa, Lee Hacker, dijo a The Associated Press que los gerentes de la compañía Claudio Vetere y Marco Puche recibieron sentencias más cortas. Los abogados de la firma fueron informados el viernes de las sentencias.

La compañía canadiense indicó que su presidente sólo había podido llamar a declarar a cuatro de los 18 testigos expertos que quería convocar.

"El engaño que se está produciendo en Cuba va más allá de la imaginación", dijo la empresa. "(La expresión) falta de proceso adecuado no empieza siquiera a describir esta caricatura de justicia".