FIFA: No a propiedad de terceros en transferencias

El comité ejecutivo de la FIFA votó para prohibir "propiedad de terceros" de jugadores que permite a personas ajenas beneficiarse de transferencias.

El presidente de la FIFA, Joseph Blatter, dijo que un grupo de trabajo elaborará las reglas a ser introducidas.

La decisión del viernes es una victoria política para la UEFA y su presidente Michel Platini, que reiteradamente había llamado a la FIFA a tomar medidas en el asunto.

"Estoy muy feliz por los jugadores de que la FUIFA haya seguido la iniciativa de la UEFA y la recomendación de prohibir esa práctica de propiedad de terceros", dijo Platini en una declaración.

La propiedad de terceros es popular entre los agentes, inversionistas y clubes en Latinoamérica, España y Portugal, pero está prohibida en Inglaterra luego de una controversia sobre la transferencia del artillero argentino Carlos Tévez al West Ham inglés en el 2006.

Partidarios dicen que la práctica ayuda a clubes a contratar a jugadores por los que de otra forma no podrían pagar.

Pero la UEFA dice que extrae enormes sumas de dinero del deporte y amenaza la integridad de competencias cuando los jugadores son transferidos regularmente para generar ganancias.

"Amenaza la integridad de nuestras competencias, daña la imagen del fútbol, representa una amenaza a largo plazo a las finanzas de los clubes e incluso crea cuestionamientos sobre dignidad humana", dijo Platini.

La asociación global de gremios de jugadores también se opone a lo que considera una interferencia de inversionistas en las carreras de los futbolistas.

"Una prohibición tiene que llegar lo más pronto posible", dijo el secretario general de la FIFPro, Theo van Seggelen, en una declaración. "Cada día que la práctica) existe es un día perdido".

El panel de la FIFA que redactará las reglas se reunirá la semana próxima.

El secretario general de la FIFA Jerome Valcke dijo que los detalles serán acordados por el comité ejecutivo en diciembre o en marzo.

Valcke indicó que la prohibición plena pudiera entrar en vigor en tres o cuatro años.

Los clubes necesitan tiempo para comprar la participación de algunos inversionistas y para que expiren algunos contratos vigentes con jugadores afectados.