Ucrania: Presidente dice que la paz está en camino

"La parte más peligrosa de la guerra" en Ucrania ha quedado atrás, afirmó el jueves el presidente ucraniano Petro Poroshenko, que agregó que el conflicto con los separatistas pro rusos en el oriente del país comienza a ceder. Sin embargo, todavía hay fuego de artillería en la mayor ciudad de la región.

En una conferencia de prensa efectuada para presentar un plan sexenal para Ucrania, Poroshenko dijo: "No tengo duda alguna de que mi plan de paz funcionará y que la parte más peligrosa de la guerra quedó atrás".

El plan de Poroshenko incluye reformas en todas las principales entidades de gobierno del país, y el mandatario dijo que esperaba que esas reformas dejen al país listo para incorporarse a la Unión Europea en 2020.

Pero Poroshenko dedicó la mayor parte de la conferencia de prensa a responder preguntas sobre el conflicto en el este del país, donde fuerzas del gobierno y rebeldes han matado a por lo menos 3.500 personas desde abril. Su propuesta de paz, que presentó tan pronto como fue elegido presidente en junio, fueron los cimientos de los acuerdos de este mes parara poner fin a los combates.

El primer paso fue un cese al fuego hace tres semanas, que inicialmente se violó repetidas veces. En días recientes los informes de violaciones al cese al fuego han bajado significativamente, aunque el jueves, el concejo de Donetsk, el mayor bastión de los rebeldes en la región, informó que se escucharon en la ciudad disparos de artillería y de otras armas.

Poroshenko también dijo que está gestionando una reunión en las próximas semanas con el presidente ruso Vladimir Putin, pero advirtió que todo depende de si el cese al fuego se implementa o no.

Poroshenko, quien ha enfrentado dificultades para justificar un acuerdo con los rebeldes, defendió su decisión de firmar un acuerdo de paz con los insurgentes y dijo que creía que la política rusa hacia Ucrania ha cambiado.

"Al comienzo el objetivo de Rusia era claro", dijo. "Ciertas personas en el Kremlin pensaron que Ucrania era un gigante con pies de barro. Pensaron que podían intimidarnos y que toda la región sureste del país desaparecería".

"Sinceramente, me gustaría pensar que la relación de Rusia (con Ucrania) y sus planes están cambiando, que ha habido una transformación", agregó.

Ucrania y varios países occidentales alegan que Rusia envió tropas y equipo al oriente de Ucrania para respaldar a los separatistas, algo que Moscú niega.

Rusia participó en las conversaciones de paz que llevaron a un cese al fuego en la región el 5 de septiembre. En otro acuerdo firmado el sábado, todas las partes acordaron sacar la artillería pesada del frente y crear una zona desmilitarizada que ayudaría a hacer cumplir el cese al fuego de manera más efectiva.

Ministros de relaciones exteriores del G-7 de las principales naciones industrializadas alabaron el acuerdo logrado en la capital de Bielorrusia, Minsk, y condenaron las violaciones en un comunicado emitido el jueves.

El G-7 agregó que solo se puede dar marcha atrás a las sanciones contra Rusia "cuando ese país cumpla sus compromisos sobre el cese al fuego y los acuerdos de Minsk, y respete la soberanía de Ucrania", y advirtió que en caso de medidas adversas sus miembros estarán listos para "intensificar el costo para Rusia".

El grupo era anteriormente el G-8, pero Rusia fue expulsada tras anexarse la península de Crimea en marzo.